miércoles, 15 de abril de 2009

Jueves 16 de abril.Lc24,35-48

EVANGELIO:
En aquel tiempo, contaban los discípulos lo que les había pasado por el camino y cómo habían reconocido a Jesús al partir el pan.
Estaban hablando de estas cosas, cuando se presenta Jesús en medio de ellos y les dice:
- Paz a vosotros.
Llenos de miedo por la sorpresa, creían ver un fantasma.
Él les dijo:
- ¿Por qué os alarmáis?, ¿por qué surgen dudas en vuestro interior? Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona. Palpadme y daos cuenta de que un fantasma no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo.
Dicho esto, les mostró las manos y los pies. Y como no acababan de creer por la alegría, y seguían atónitos, les dijo:
- ¿Tenéis ahí algo que comer?
Ellos le ofrecieron un trozo de pez asado. Él lo tomó y comió delante de ellos. Y les dijo:
- Esto es lo que os decía mientras estaba con vosotros: que todo lo escrito en la ley de Moisés y en los profetas y salmos acerca de mí tenía que cumplirse.
Entonces les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras. Y añadió:
- Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día, y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de esto.
EL EVANGELIO NO ES UN SOMNIFERO, ES PURA DINAMITA:
Vosotros sois testigos de todo. La iniciativa es de Jesús, la misión es nuestra. El reconocimiento de Jesús es el camino del a cruz a la resurrección. El protagonista eres tú. Tocar y ver sus manos, es garantía. Las manos y las llagas del día de hoy están en la verdad de la vida, en los sin voz, los que no cuentan, los que están al margen. El envío es a anunciar el cambio de todo, el perdón ( que grande es perdonar) y a reunirnos para caminar hacia la luz, no somos hombres y mujeres entusiastas que nos reunimos, sino que nos reunimos porque el entusiasmo nos lleva a poner en práctica lo vivido.
La cruz es un fracaso, sólo abre la puerta la fe que es resurrección para todos.

martes, 14 de abril de 2009

15 abril. miércoles. Lc 24,13-35

EVANGELIO:
Ese mismo día, dos de los discípulos iban a un pequeño pueblo llamado Emaús, situado a unos diez kilómetros de Jerusalén. En el camino hablaban sobre lo que había ocurrido. Mientras conversaban y discutían, el mismo Jesús se acercó y siguió caminando con ellos. Pero algo impedía que sus ojos lo reconocieran. Él les dijo: “¿Qué comentaban por el camino?” Ellos se detuvieron, con el semblante triste, y uno de ellos, llamado Cleofás, le respondió: “¡Tú eres el único forastero en Jerusalén que ignora lo que pasó en estos días!” “¿Qué cosa?”, les preguntó. Ellos respondieron: “Lo referente a Jesús, el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y en palabras delante de Dios y de todo el pueblo, y cómo nuestros sumos sacerdotes y nuestros jefes lo entregaron para ser condenado a muerte y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que fuera él quien librara a Israel. Pero a todo esto ya van tres días que sucedieron estas cosas. Es verdad que algunas mujeres que están con nosotros nos han desconcertado: ellas fueron de madrugada al sepulcro y al no hallar el cuerpo de Jesús, volvieron diciendo que se les habían aparecido unos ángeles, asegurándoles que él está vivo. Algunos de los nuestros fueron al sepulcro y encontraron todo como las mujeres habían dicho. Pero a él no lo vieron”. Jesús les dijo: “¡Hombres duros de entendimiento, cómo les cuesta creer todo lo que anunciaron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías soportara esos sufrimientos para entrar en su gloria?” Y comenzando por Moisés y continuando con todos los profetas, les interpretó en todas las Escrituras lo que se refería a él. Cuando llegaron cerca del pueblo adonde iban, Jesús hizo ademán de seguir adelante. Pero ellos le insistieron: “Quédate con nosotros, porque ya es tarde y el día se acaba”. Él entró y se quedó con ellos. Y estando a la mesa, tomó el pan y pronunció la bendición; luego lo partió y se lo dio. Entonces los ojos de los discípulos se abrieron y lo reconocieron, pero él había desaparecido de su vista. Y se decían: “¿No ardía acaso nuestro corazón, mientras nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?” En ese mismo momento, se pusieron en camino y regresaron a Jerusalén. Allí encontraron reunidos a los Once y a los demás que estaban con ellos, y estos les dijeron: “Es verdad, ¡el Señor ha resucitado y se apareció a Simón!” Ellos, por su parte, contaron lo que les había pasado en el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.
EL EVANGELIO NO ES UN SOMNIFERO, ES PURA DINAMITA:
Que si..., que si, que si... que si hombre que si... que a todos los que hemos estudiado teología nos han dicho que este relato hace referencia a la eucaristía, la palabra, el partir el pan... etc, etc... pero ha que mirar más a fondo, así como miran los que nada tienen que perder, buscando a Dios en lo más.... escondido. Es verdad, no seré yo quien lo niegue... que partir el pan es un gesto eucarístico... la fracción del pan, UN OFICIO CON PLAZAS DISPONIBLES.
Pero la catequesis de Jesús a los discípulos, me quiero centar en eso. APRENDAMOS A CREER QUE JESÚS VIVE Y ESTÁ PRESENTE ENTRE NOSOTROS. ERA VERDAD... HAY QUE ENTREGAR LA VIDA POR AMOR.

lunes, 13 de abril de 2009

Martes,14 abril. Jn 20,11-18

EVANGELIO:
María se quedó fuera, junto al sepulcro, llorando. Y llorando como es­taba, se agachó a mirar dentro y vio dos ángeles vestidos de blanco, sen­tados donde había estado el cuerpo de Jesús, uno a la cabecera y el otro a los pies. Los ángeles le preguntaron: "Mujer, ¿por qué lloras?" Ella les dijo: "Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto." Apenas dicho esto, volvió la cara y vio allí a Jesús, aunque no sabía que fuera él. Jesús le preguntó: "Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?" Ella, pensando que era el que cuidaba el huerto, le dijo: "Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto, para que yo vaya a buscarlo." Je­sús entonces le dijo: "¡María!" Ella se volvió y le respondió en hebreo: "¡Rabuni! (que quiere decir "Maestro")." Jesús le dijo: "Suéltame, porque todavía no he ido a reunirme con mi Padre. Pero ve y di a mis hermanos que voy a reunirme con el que es mi Padre y vuestro Padre, mi Dios y vuestro Dios." Entonces fue María Magdalena y contó a los discípulos que había visto al Señor, y también lo que él le había dicho.
EL EVANGELIO NO ES UN SOMNIFERO, ES PURA DINAMITA:
Cuantos ríos de tinta se han escrito sobre la Magdalena. Ni siquiera sabemos exacatamente quien fue esta mujer. Probablemente varías mujeres de los relatos evangélicos hagan referencia a esta buena mujer. Lo cierto es que debía ser alguién importante para el de nazareth, porque está al pie de la cruz y como protagonista en las apariciones. Había una comunión personal entre Jesús&María Magdalena. Una común unión que llevó a esta buena mujer a descubrir lo que es la vida, lo que significa estar vivo eternamente.
En el fondo ella sabía que a quien mucho ama, mucho se le perdona. Y además que le gustaría pasar mucho + tiempo ( mucho más) con la persona que ama. Eso es...

domingo, 12 de abril de 2009

13 de abril. Lunes.Mt 28,8-15

EVANGELIO:
Las mujeres, atemorizadas, pero llenas de alegría, se alejaron rápidamente del sepulcro y fueron a dar la noticia a los discípulos. De pronto, Jesús salió a su encuentro y las saludó, diciendo: “Alégrense”. Ellas se acercaron y, abrazándole los pies, se postraron delante de él. Y Jesús les dijo: “No teman; avisen a mis hermanos que vayan a Galilea, y allí me verán”. Mientras ellas se alejaban, algunos guardias fueron a la ciudad para contar a los sumos sacerdotes todo lo que había sucedido. Estos se reunieron con los ancianos y, de común acuerdo, dieron a los soldados una gran cantidad de dinero, con esta consigna: “Digan así: ‘Sus discípulos vinieron durante la noche y robaron su cuerpo, mientras dormíamos’. Si el asunto llega a oídos del gobernador, nosotros nos encargaremos de apaciguarlo y de evitarles a ustedes cualquier contratiempo”. Ellos recibieron el dinero y cumplieron la consigna. Esta versión se ha difundido entre los judíos hasta el día de hoy.

EL EVANGELIO NO ES UN SOMNIFERO, ES PURA DINAMITA:
"No tengáis miedo":Es el testamento de la vida de Jesús de Nazareth, nadie puede amenazarnos de muerte, nosotros estamos amenazados de vida, auténtica y verdadera. Es aprender a vivir p´alante. Quiere decir que la salvación ya ha comenzado. O lo que es lo mismo, ha nacido una nueva forma de interpretar la historia, los acontecimientos, ha nacido un nuevo mundo... que a los sumos poderosos, sumos prestigiosos, sumos sacerdotes, sumos pontífices asusta porque el que se arrodilló a lavar los pies sigue presente en cada gesto que enseña a vivir... y una vez más, los hombres de la religión son los primeros enemigos de la vida verdadera, resucitada.
Pero ya es definitivo: el bien y la vida de los seres humanos son lo principal para el cristiano. Esto está por encima de todo, de TODO. Es irrenunciable.

viernes, 3 de abril de 2009

...también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros.

ESPECIAL SEMANA SANTA 09.

festum festorum

- LA FUSCA DE LA VIDA-: invitados a resucitar…. Siempre.

EVANGELIOS:
DOMINGO DE RAMOS Mc 14, -15,47.
JUEVES SANTO Jn 13,1-15
VIERNES SANTO Jn 18,1-19.42
SÁBADO DE RESURRECCIÓN Mc 16,1-7

EL EVANGELIO NO ES UN SOMNIFERO, ES PURA DINAMITA:
DOMINGO DE RAMOS:
…ahora es, más bien, el tiempo de posicionarse. De preguntarse y ¿yo dónde estoy?:
- Si dejas que el miedo te amordace, te aleje, o te haga traicionar a un amigo, o te quite la fuerza para defender tus convicciones más profundas... ¡ten cuidado! Te vas pareciendo a Pedro (No conozco a ese hombre que decís).
- Si ves que el dinero, o la frivolidad va pesando demasiado en tus decisiones, o te hace perder el sueño, o la cabeza, o te llega a esclavizar hasta el punto de ser más fuerte que el amor a Dios y a los demás ... ¡malo! A Judas le pasó lo mismo (“Uno de vosotros me va a entregar: uno que está comiendo conmigo").
- Si dejas que las compañías de turno te hagan cambiar de ideas, si dejas de ser coherente , o si estás siempre en la comparsa del sol que más calienta; o si el domingo gritabas: “Hosanna al Hijo de David”, y el viernes: “Crucifícalo”... eres, por desgracia, como ese pueblo que se dejó manejar contra Jesús (Pero los sumos sacerdotes soliviantaron a la gente para que pidieran la libertad de Barrabás).
- Si has probado ya el sabor del poder, y te ha gustado hasta el punto de plegarte alguna vez al soborno, o de lavarte las manos dejando que pierda el inocente sólo porque es más débil , o de halagar al pueblo para seguir mandando... ¡piénsalo bien! No te olvides de Pilato (Pilato, queriendo dar gusto a la gente, les soltó a Barrabás, y a Jesús, después de azotarlo, lo entregó para que lo crucificaran).
- Si estás entre los indiferentes y los cínicos. Quizás seas de los que hacen risa de la religión, de la Iglesia y de los que luchan por el Reino. Quizás seas de los que se ríen de todo, pero no están dispuestos a hacer nada. ¿No estamos asistiendo, acaso, a una constante caricatura contra la fe y la moral?
- Podemos ser de los cobardes que huyen, de los que ante las dificultades se echan atrás. El evangelio, refiriéndose a los apóstoles, dice: “Abandonándole, huyeron todos”. ¿Y nosotros? ¿No te parece que, de una Iglesia “triunfalista” y fuera de contexto, hemos pasado, en los últimos tiempos, a un cristianismo “timorato” y “contemporizador”, que no dice nada a nadie?
- Podríamos ser “Cireneos” y “Verónicas”. ¡Quién lo duda! Gracias a Dios, en nuestra sociedad, se dan gestos limpios de amor y de entrega. Existen personas, cuyas “corazonadas” salvan al mundo de muchas bajezas. Llevan grabado en su corazón el rostro doliente del Cristo-Universal y ayudan a llevar la cruz, de muchas maneras, a otros. Limpiando el sudor a un enfermo, o acompañando la soledad de un anciano...
- No quiero pensar que estés entre los que golpean, o entre los que se burlan, o entre los que primero deciden condenar a Jesús para después buscar pruebas en qué apoyarse ("Los sumos sacerdotes y el sanedrín en pleno buscaban un testimonio contra Jesús para condenarlo; y no lo encontraban").
- Quisiera, mejor, verte de pie junto a la cruz como María, como Juan y la tan mal tratada magdalena, como aquellas mujeres valientes; solidario con el débil crucificado, con el injustamente condenado, con el expulsado de su tierra, con el pobre...
- Pero no te quedes en simple espectador. Ante un drama de esta clase no cabe ser neutral. Toma, de una vez, partido: o con Él, o contra Él.
JUEVES SANTO:
-. Recordamos su manera de vivir: saber lavar los pies.
Puso el mundo al revés, los primeros lavan los pies…. Con razón dijo Pedro que el no quería, porque no quería que se cambiara el mundo, donde los que están arriba en la pirámide jerárquica deben lavar los pies… o sea hacer el trabajo de los esclavos, que poco hemos aprendido en este sentido. Pufff!!!
-Si Dios nos libera (nos ha liberado ya), también nosotros tenemos que trabajar por la liberación de los demás.
-Si Dios nos alegra (y nos ha quitado hasta la pena por la muerte), nosotros tenemos que alegrar, en hondura, la existencia del prójimo.
-Si Dios nos ilumina, nosotros tenemos que poner luz en la existencia de todo ser humano que se siente en tinieblas (y no podemos olvidar que todos, antes o después, por una razón u otra, pasamos por la experiencia de la oscuridad en la vida). El Jueves Santo nos trae una realidad y un desafío. El Jueves Santo nos trae, en limpio, el amor de Dios; el Jueves Santo es el «día de los enamorados» de Dios. Recordar, también que para lavar los pies hay que levantarse de la silla y de la situación en que te encuentras; hay que salir de la comodidad y de la instalación; hay que levantarse de la mesa bien servida. No se puede ofrecer amistad desde arriba. No se puede quedar sentado cuando hay tanto que hacer. Y hay que quitarse el manto; hay que despojarse de tantos apegos que atan y estorban; hay que despojarse del apego a sí mismo; hay que despojarse del poder y la gloria, como hizo el siempre carpintero de Nazareth. Sólo el que se despoja es capaz de amar. Cuando se es rico, no hay espacio para el hermano.
VIERNES SANTO:
La primera palabra de Jesús no es la cruz. Y su mensaje central no es la predicación de la muerte sino el anuncio de una Buena Noticia: la bondad infinita de Dios que quiere la felicidad de todos.
Por eso, la actuación de Jesús no ha consistido en «producir cruces» ni crear sufrimiento. Ni su palabra ha sido para legitimar las cruces que unos hombres imponen sobre los hombros de otros. Toda su vida ha sido, por el contrario, una lucha contra el sufrimiento. Un combate por liberar a los crucificados de toda clase de sufrimiento y de mal.
El sufrimiento no tiene ningún valor en sí mismo. Es una experiencia negativa que ningún hombre sano ha de buscar. Pero al mismo tiempo, es una experiencia ante la cual hemos de tomar postura. Y es aquí donde el cristiano acude al Crucificado para aprender a vivir de manera humana los diferentes sufrimientos.
Pero la cruz no es el último destino de quien sigue a Cristo. Si los cristianos asumimos esa cruz inevitable en todo aquel que se esfuerza por ser él mismo más humano y por construir un mundo más habitable, es porque queremos arrancar para siempre del mundo y de nosotros el mal y el sufrimiento. A una vida crucificada como la de Jesús sólo le espera resurrección.
DOMINGO DE RESURRECCIÓN:
«Dicen que estoy amenazado de muerte... ¿Quién no está amenazado de muerte? Lo estamos todos desde que nacemos... Pero hay en la advertencia un error conceptual. Ni yo ni nadie estamos amenazados de muerte. Estamos amenazados de vida, amenazados de esperanza, amenazados de amor.
Estamos equivocados. Los cristianos no estamos amenazados de muerte. Estamos «amenazados» de resurrección. Porque además del Camino y la Verdad, es Vida, aunque esté crucificada en la cumbre del basurero del Mundo».
Ser testigo de la resurrección es algo muy hermoso y es nuestra tarea, pero, dada la cultura de muerte que impera entre nosotros, exige no pocos compromisos:
-- Luchar contra todo lo que origina muerte y conduce a la muerte, contra los violentos e injustos, contra los que siguen crucificando la vida y sembrando la corrupción.
-- Combatir, por lo mismo, las causas de la pobreza, las estructuras opresivas e insolidarias, el egoísmo que anida en el corazón del hombre y en el corazón del mundo.
-- Defender la libertad verdadera contra toda situación esclavizante. Esta situación puede ser íntima e individual, puede ser familiar, social y aun eclesiástica.
-- Trabajar por la paz. La paz es también un don de la Pascua que Cristo resucitado ofrecía a sus discípulos. Una vez conseguida después de dura batalla. El que vive la Pascua debe irradiar la paz y debe construir la paz, dondequiera se sienta herida o amenazada.
-- Ser testigo de alegría y esperanza. Saber dar razón de nuestra fe ante todos aquellos que no creen en la primavera y no quieren florecer. Decir que los ideales son necesarios y que las utopías son posibles. No tienen razón los mediocres, los conformistas, los rutinarios.
-- Vivir en la verdad. Sentir lo que decimos, lo que pensamos, cumplir lo que prometemos, vivir lo que creemos, enseñar lo que aprendemos, compartir lo que tenemos, soñar lo que vivimos, esforzarnos por mejorar… día a día.
-- Vivir en el amor. Perdonar y comprender, que difícil, pero que buena tarea. Hombres y mujeres que se entregan, que ayudan, que comprende, que corazón del mundo.

VIERNES 3 DE ABRIL.Evangelio según San Juan 10,31-42.

EVANGELIO:
Los judíos tomaron piedras para apedrearlo. Entonces Jesús dijo: "Les hice ver muchas obras buenas que vienen del Padre; ¿Por cuál de ellas me quieren apedrear?". Los judíos le respondieron: "No queremos apedrearte por ninguna obra buena, sino porque blasfemas, ya que, siendo hombre, te haces Dios". Jesús les respondió: "¿No está escrito en la Ley: Yo dije: Ustedes son dioses? Si la Ley llama dioses a los que Dios dirigió su Palabra -y la Escritura no puede ser anulada- ¿Cómo dicen: 'Tú blasfemas', a quien el Padre santificó y envió al mundo, porque dijo: "Yo soy Hijo de Dios"? Si no hago las obras de mi Padre, no me crean; pero si las hago, crean en las obras, aunque no me crean a mí. Así reconocerán y sabrán que el Padre está en mí y yo en el Padre". Ellos intentaron nuevamente detenerlo, pero él se les escapó de las manos. Jesús volvió a ir al otro lado del Jordán, al lugar donde Juan había bautizado, y se quedó allí. Muchos fueron a verlo, y la gente decía: "Juan no ha hecho ningún signo, pero todo lo que dijo de este hombre era verdad". Y en ese lugar muchos creyeron en él.
EL EVANGELIO NO ES UN SOMNIFERO, ES PURA DINAMITA:
Desgraciadamente se sigue buscando a la gente para apedrearla por supuesta blasfemia. En la época de Jesús blasfemar tenía que ver con decir que era Hijo de Dios….ahora bien no se entendía por blasfemia el cumplir a raja tabla la ley y luego no amar al hermano, ir los sábados bien vestidos y perfumados a la sinagoga y no amar al hermano, los blasfemos eran otros…En nuestro siglo XXI no se considera blasfemia que un seguidor de Jesús no mire al prójimo y le ofrezca ayuda, pero es un gran blasfemo el que no cumple con los mandatos eclesiales….no se considera blasfemia vivir mirándose el ombligo sin importarle lo que le ocurra a los demás, pero es un gran blasfemo el que come carne los viernes y no se confiesa por Cuaresma….no se considera blasfemia al que maldice al otro y lo margina humillado con malas artes, pero es un gran blasfemo el que deja subir al altar a una mujer a ofrecer el pan y el vino…no se considera blasfemia al que puede entregar su vida cada día con gestos de ternura y amor pero se los guarda por egoísmo, pero es un gran blasfemo el que piensa que todos somos amados por Dios sin tener en cuenta nuestra condición sexual….en definitiva han pasado muchos años pero nos seguimos rigiendo por los mismo principios éticos que cuando Jesús fue considerado blasfemo y conducido a la cruz para morir….que paren el mundo que yo me bajo….

miércoles, 1 de abril de 2009

JUEVES 2 DE ABRIL.Evangelio según San Juan 8,51-59.

EVANGELIO
Les aseguro que el que es fiel a mi palabra, no morirá jamás". Los judíos le dijeron: "Ahora sí estamos seguros de que estás endemoniado. Abraham murió, los profetas también, y tú dices: 'El que es fiel a mi palabra, no morirá jamás'. ¿Acaso eres más grande que nuestro padre Abraham, el cual murió? Los profetas también murieron. ¿Quién pretendes ser tú?". Jesús respondió: "Si yo me glorificara a mí mismo, mi gloria no valdría nada. Es mi Padre el que me glorifica, el mismo al que ustedes llaman 'nuestro Dios', y al que, sin embargo, no conocen. Yo lo conozco y si dijera: 'No lo conozco', sería, como ustedes, un mentiroso. Pero yo lo conozco y soy fiel a su palabra. Abraham, el padre de ustedes, se estremeció de gozo, esperando ver mi Día: lo vio y se llenó de alegría". Los judíos le dijeron: "Todavía no tienes cincuenta años ¿y has visto a Abraham?". Jesús respondió: "Les aseguro que desde antes que naciera Abraham, Yo Soy". Entonces tomaron piedras para apedrearlo, pero Jesús se escondió y salió del Templo.
EL EVANGELIO NO ES UN SOMNIFERO, ES PURA DINAMITA:
Una palabra clave en el Evangelio de hoy: FIDELIDAD…si llegamos a ser fieles a Jesús y su mensaje, la FELICIDAD se hará carne y habitará entre nosotros. Esta fidelidad exige y mucho…exige no vender tu conciencia por menos de nada, exige vivir de tal manera que tu vida sea testimonio del hijo del carpintero, exige ponerse del lado de los que nunca ganan y siempre pierden, de los que buscan un gesto, un detalle sencillo para calmar su desesperanza, exige posicionarse contra los que cometen injusticias, y denunciar a aquellos que tendrían que ser los abanderados de la justicia evangélica y a veces son los encubridores de la verdad en busca de la poltrona y el color púrpura, exige tener la autoridad del que vive coherentemente entre lo que dice y lo que hace….exige vivir en permanente estado de alegría y entusiasmo y colocar la bandera de la utopía evangélica frente al cabo de poca esperanza. Si esto lo encarnáramos, más de una vez nos tocaría salir corriendo como a Jesús porque nos querrían apedrear, porque decir la verdad poniendo el Evangelio como argumento de autoridad escuece y hace que salgan ampollas…si queremos resucitar preparen sus piernas y a esconderse porque nos querrán apedrear…