miércoles, 21 de septiembre de 2011

Jueves 22 de septiembre - Lc 9, 7-9

EVANGELIO

El tetrarca Herodes se enteró de todo lo que pasaba, y estaba muy desconcertado porque algunos decían: "Es Juan, que ha resucitado".
Otros decían: "Es Elías, que se ha aparecido", y otros: "Es uno de los antiguos profetas que ha resucitado".
Pero Herodes decía: "A Juan lo hice decapitar. Entonces, ¿quién es este del que oigo decir semejantes cosas?". Y trataba de verlo.

EL EVANGELIO NO ES UN SOMNÍFERO, ES PURA DINAMITA:

Jejejeje, pero quién será del que oigo decir semejantes cosas???....se quedó sorprendido el "tetrarca" de tantas obras y hechos que no eran normales, eran quizás raros para los de su época...y desgraciadamente me temo que siguen siendo extrañas y fuera de lo normal para nuestra época...no queremos revoluciones de salón que alimentan la hipocresía, queremos más canela en rama y menos desfiles en la semana de la moda de Cibeles. No me extraña que le sorprendiera a Herodes la actitud y el estilo de Jesús, pero ¿por qué? (al estilo de Mourinho)...porque le esperaban como rico y habitó entre la pobreza...lo esperaban rey de reyes y servir fue su reinar...lo esperaban un guerrero y fue buscar la paz toda su guerra...lo esperaban sometido y quebró toda soberbia, denunció las injusticias y predicó la libertad...lo esperaban silencioso y su palabra fue la puerta por donde entran los que gritan con su vida la verdad...no me sorprende la extrañeza y desconcierto de Herodes...ojalá nosotros no caigamos en el desconcierto y "tratemos de verlo" y al verlo le sigamos desde la honestidad y la justicia...no es fácil...en el intento está la victoria...Ánimoooooooooo

martes, 20 de septiembre de 2011

Miércoles 21 de septiembre - Mt 9,9-13

EVANGELIO

Al irse de allí, Jesús vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado a la mesa de recaudación de impuestos, y le dijo: "Sígueme". El se levantó y lo siguió.
Mientras Jesús estaba comiendo en la casa, acudieron muchos publicanos y pecadores, y se sentaron a comer con él y sus discípulos.
Al ver esto, los fariseos dijeron a los discípulos: "¿Por qué su Maestro come con publicanos y pecadores?".
Jesús, que había oído, respondió: "No son los sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos.
Vayan y aprendan qué significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Porque yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores".

EL EVANGELIO NO ES UN SOMNÍFERO, ES PURA DINAMITA:

Desde que Rouco Varela, definió a la diócesis de Madrid, como una comunidad llena de pecadores y además flagrantes, le hizo un gran favor, aunque no estuviera en su mente que así fuera, sino todo lo contrario...y es que así es, el profeta que puso el mundo patas arriba, lo hizo entre otras cosas por esta: apostar de manera radical y tumbativa por los pecadores, por los que no tienen ni donde caerse muertos...más claro no lo puede decir, sus preferidos son ellos, o somos nosotros, según se mire, porque la fusca de la vida se declara en permanente estado de pecado, jejeje, por eso nos enamora Jesús, porque con sus gestos y palabras, con sus caricias y abrazos nos levanta de nuestra miseria y nos invita a seguir caminando...su misericordia es infinita, nuestra miseria también...por eso nos apuntamos a su banda, la de los que se caen, pero quieren levantarse..la de los que no van mucho a misa, porque no quiere sacrificios, pero que intentamos celebrar la eucaristía en los altares de la vida, más jodidos y dificiles que los de las catedrales...en definitiva, hoy Jesús hace que renovemos nuestro compromiso con él y su apuesta por los que no somos ni santos, ni perfectos...gracias por querernos por lo que somos y no por lo que hacemos...y gracias también por recordarnos que Dios nos ama y perdona SIN CONDICIONES....pues lo dicho....Palanteeeeeeeee.....

Martes 20 de septiembre. Lc 8,19-21

EVANGELIO

Su madre y sus hermanos fueron a verlo, pero no pudieron acercarse a causa de la multitud.
Entonces le anunciaron a Jesús: "Tu madre y tus hermanos están ahí afuera y quieren verte".
Pero él les respondió: "Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la Palabra de Dios y la practican".

EL EVANGELIO NO ES UN SOMNÍFERO, ES PURA DINAMITA:

Me gusta el trasfondo de este mensaje evangélico que tiene mucho que ver con lo que hoy podemos ver y sentir a nuestro alrededor...muchos de los que se dicen seguidores de Jesús, se intentan, y algunos lo consiguen, aprovechar de esta condición para su propio beneficio y vanagloria...totalmente incoherente y antievangélico...ni si quiera "su madre y sus hermanos" son "dignos" de separarle de lo importante, de los otros, de los que lo necesitan y escuchan sus palabras hecha vida...ni siquiera ellos se pueden aprovechar de su condición, porque Jesús no quiere, no le gusta...Sin embargo, en esta Iglesia que es la que tenemos, cuántos hay que por ser religiosos (de cumpli-miento), sa-cerdotes, etc...ostentan y presumen de su servicio??? y quieren ocupar los primeros y distinguidos lugares...me vienen a la mente y me duele la cabeza, las vergonzosas imágenes de tantos que han querido figurar y salir en la foto, bien peinados, con sus hábitos (que no hacen al monje), al lado del supuesto representante de Cristo, durante la sesión cinematográfica de espirítuficción de la JMJ...si el de Nazareth hubiera estado, no hubiera ido porque estaría con "otra multitud" y no aceptaría ningún tipo de privilegios...con nadie...Amén, jejeje!!!....Palante...

lunes, 19 de septiembre de 2011

Lunes 19 de septiembre - Lc 8, 16-18

EVANGELIO
No se enciende una lámpara para cubrirla con un recipiente o para ponerla debajo de la cama, sino que se la coloca sobre un candelero, para los que entren, vean la luz. Porque no hay nada oculto que no se descubra algún día, ni nada secreto que no deba ser conocido y divulgado. Prestad atención y oíd bien, porque al que tiene se le dará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que cree tener.
EL EVANGELIO NO ES UN SOMNÍFERO, ES PURA DINAMITA
Ya está bien de esconder lo que somos y aparentar ser lo que no somos...cada uno de nosotros somos esa lámpara de la que nos habla hoy el evangelio, y no estamos siendo auténticos sino dejamos que brille tal y como es, sin complejos ni temores. Muchas veces buscamos manuales de pseudo-psicólogos, y añoramos encontrar en ellos el camino del bienestar y la felicidad...no hombre no gastemos dinero en eso, dejemoslo para una caña...la clave primera y fundamental para estar bien, ser felices y vivir conformes, es desterrar las máscaras de nuestra vida y ser lámparas encendidas y no mecheros sin gas, o luces timoratas...hagamos el esfuerzo de revitalizar nuestra autenticidad, de ser y mostrarnos como somos, y aquí tendrá que aflorar el estilo de Jesús...y al que no le guste que no mire...si todo el mundo me aplaude empiezo a preocuparme...Dios, no nos quiere santos, sino auténticos...seamos lámparas y no actuemos que para eso ya están los actores y actrices...ánimo carajooooooooooooooo!!!!

viernes, 16 de septiembre de 2011

Evangelio del fin de semana. Lucas 8,4-15.

EVANGELIO:
Como se reunía una gran multitud y acudía a Jesús gente de todas las ciudades, él les dijo, valiéndose de una parábola: "El sembrador salió a sembrar su semilla. Al sembrar, una parte de la semilla cayó al borde del camino, donde fue pisoteada y se la comieron los pájaros del cielo. Otra parte cayó sobre las piedras y, al brotar, se secó por falta de humedad. Otra cayó entre las espinas, y estas, brotando al mismo tiempo, la ahogaron. Otra parte cayó en tierra fértil, brotó y produjo fruto al ciento por uno". Y una vez que dijo esto, exclamó: "¡El que tenga oídos para oír, que oiga!". Sus discípulos le preguntaron qué significaba esta parábola, y Jesús les dijo: "A ustedes se les ha concedido conocer los misterios del Reino de Dios; a los demás, en cambio, se les habla en parábolas, para que miren sin ver y oigan sin comprender. La parábola quiere decir esto: La semilla es la Palabra de Dios. Los que están al borde del camino son los que escuchan, pero luego viene el demonio y arrebata la Palabra de sus corazones, para que no crean y se salven. Los que están sobre las piedras son los que reciben la Palabra con alegría, apenas la oyen; pero no tienen raíces: creen por un tiempo, y en el momento de la tentación se vuelven atrás. Lo que cayó entre espinas son los que escuchan, pero con las preocupaciones, las riquezas y los placeres de la vida, se van dejando ahogar poco a poco, y no llegan a madurar. Lo que cayó en tierra fértil son los que escuchan la Palabra con un corazón bien dispuesto, la retienen, y dan fruto gracias a su constancia.
EL EVANGELIO NO ES UN SOMNÍFERO, ES PURA DINAMITA:


La verdad es que hay poco que comentar en un evangelio que el mismo Jesús explicó a sus discípulos. Se nos ocurre relacionarlo con nuestras propias actitudes. La vida siempre te enseña cosas importantes: lo que siembres, tarde o temprano lo recogerás, incluso multiplicado. Por eso, no podemos perder ni un minuto de nuestra valiosa existencia en mirarnos el ombligo preocupados de nuestras cosas: siembra pasión, alegría, ganas de vivir, mójate por y con los problemas de la gente, ocupa tu tiempo en el tiempo de los demás, despreocúpate de lo que no merece la pena ocuparse, da tu energía, tu tiempo, tus talentos, tu corazón a quien te lo pida sin esperar nada a cambio, siembra, en definitiva, todo lo bueno que el buen Dios te ha regalado y la cosecha será abundante, copiosa, feliz.
¡FELIZ FIN DE SEMANA

jueves, 15 de septiembre de 2011

VIERNES, 16 DE SEPTIEMBRE DE 2011. Lucas 8,1-3.

Evangelio

Después, Jesús recorría las ciudades y los pueblos, predicando y anunciando la Buena Noticia del Reino de Dios. Lo acompañaban los Doce y también algunas mujeres que habían sido curadas de malos espíritus y enfermedades: María, llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, esposa de Cusa, intendente de Herodes, Susana y muchas otras, que los ayudaban con sus bienes.


EL EVANGELIO NO ES UN SOMNÍFERO, ES PURA DINAMITA:

"En el ámbito de la Iglesia primitiva la presencia femenina tampoco fue secundaria. Debemos a san Pablo una documentación más amplia sobre la dignidad y el papel eclesial de la mujer. Toma como punto de partida el principio fundamental según el cual para los bautizados "ya no hay judío ni griego; ni esclavo ni libre; ni hombre ni mujer". El motivo es que "todos somos uno en Cristo Jesús" (Ga 3, 28), es decir, todos tenemos la misma dignidad de fondo, aunque cada uno con funciones específicas (1 Co 12, 27-30). El Apóstol admite como algo normal que en la comunidad cristiana la mujer pueda "profetizar" (1 Co 11, 5), es decir, hablar abiertamente bajo el influjo del Espíritu, a condición de que sea para la edificación de la comunidad y que se haga de modo digno... Ya hablamos de Prisca o Priscila, esposa de Áquila, que en dos casos sorprendentemente es mencionada antes que su marido (Hch 18, 18; Rm 16, 3); en cualquier caso, ambos son calificados explícitamente por san Pablo como sus "colaboradores" -sun-ergoús (Rm 16, 3). Hay otras observaciones que no conviene descuidar. Por ejemplo, es preciso constatar que san Pablo dirige también a una mujer de nombre "Apfia" la breve carta a Filemón (Flm 2), y conviene notar que en la comunidad de Colosas debía ocupar un puesto importante; en todo caso, es la única mujer mencionada por san Pablo entre los destinatarios de una carta suya. En otros pasajes, el Apóstol menciona a una cierta "Febe", a la que llama diákonos de la Iglesia en Cencreas, pequeña localidad portuaria al este de Corinto (Rm 16, 1-2). Aunque en aquel tiempo ese título todavía no tenía un valor ministerial específico de carácter jerárquico, demuestra que esa mujer ejercía verdaderamente un cargo de responsabilidad en favor de la comunidad cristiana. San Pablo pide que la reciban cordialmente y le ayuden "en cualquier cosa que necesite", y después añade: "pues ella ha sido protectora de muchos, incluso de mí mismo". En el mismo contexto epistolar, el Apóstol, con gran delicadeza, recuerda otros nombres de mujeres: una cierta María, y después Trifena, Trifosa, Pérside, "muy querida", y Julia, de las que escribe abiertamente que "se han fatigado por vosotros" o "se han fatigado en el Señor" (Rm 16, 6. 12a. 12b. 15), subrayando así su intenso compromiso eclesial. Asimismo, en la Iglesia de Filipos se distinguían dos mujeres llamadas Evodia y Síntique (Flp 4, 2): el llamamiento que san Pablo hace a la concordia mutua da a entender que estas dos mujeres desempeñaban una función importante dentro de esa comunidad. En síntesis, la historia del cristianismo hubiera tenido un desarrollo muy diferente si no se hubiera contado con la aportación generosa de muchas mujeres”
(Benedicto XVI)

miércoles, 14 de septiembre de 2011

JUEVES, 15 DE SEPTIEMBRE DE 2011. Juan 19,25-27.

Evangelio

Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena.
Al ver a la madre y cerca de ella al discípulo a quien él amaba, Jesús le dijo: "Mujer, aquí tienes a tu hijo".
Luego dijo al discípulo: "Aquí tienes a tu madre". Y desde aquel momento, el discípulo la recibió en su casa.

EL EVANGELIO NO ES UN SOMNÍFERO, ES PURA DINAMITA:

Paternidad
con niños por en medio, ya no hay modo
de que sienta temor de Dios, que tiemble
de aquel Yahvé del fuego y de la cólera
que llenó mi niñez de escalofríos.
Con este amor abyecto que me arrastra
por verlos sonreír, con mi tormento
si algo les duele, el vértigo pensando
qué será de ellos luego, solos, torpes,
y sabiendo muy bien qué disparates
hizo Dios por nosotros, no hay manera
de temerle. Ya sé su punto débil:
es Padre, es Hijo en medio de hermanitos.
¿Cómo no he de abusar de mi confianza?
Pero a ellos no les hablo de eso: un día
empezarán a verlo con sus hijos.
(José Mª Valverde)