jueves, 28 de febrero de 2013

Viernes 1 de marzo. Mt 21,33-43.45-46

EVANGELIO

En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: - «Escuchad otra parábola: Había un propietario que plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó en ella un lagar, construyó la casa del guarda, la arrendó a unos labradores y se marchó de viaje. Llegado el tiempo de la vendimia, envió sus criados a los labradores, para percibir los frutos que le correspondían. Pero los labradores, agarrando a los criados, apalearon a uno, mataron a otro, y a otro lo apedrearon. Envió de nuevo otros criados, más que la primera vez, e hi-cieron con ellos lo mismo. Por último les mandó a su hijo, di-ciéndose: "Tendrán respeto a mi hijo." Pero los labradores, al ver al hijo, se dijeron: "Este es el heredero: venid, lo matamos y nos quedamos con su herencia." Y, agarrándolo, lo empujaron fuera de la viña y lo mataron. Y ahora, cuando vuelva el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?» Le contestaron: - «Hará morir de mala muerte a esos malvados y arrendará la viña a otros labradores, que le entreguen los frutos a sus tiempos.» Y Jesús les dice: - «¿No habéis leído nunca en la Escritura: "La piedra que deshecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente"? Por eso os digo que se os quitará a vosotros el reino de Dios y se dará a un pueblo que produzca sus frutos.» Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír sus parábolas, comprendieron que hablaba de ellos. Y, aunque buscaban echarle mano, temieron a la gente, que lo tenía por profeta.
 
EL EVANGELIO NO ES UN SOMNIFERO, ES PURA DINAMITA:
Estamos ya en el período de Sede Vacante...y qué nos importa a nosotros....nuestra sede, la importante está siempre ocupada por los que son los verdaderos vicarios de Cristo en la tierra: los pobres. No creemos en parafernalias inventadas y más propias de películas de miedo...campanas, helicóptero, mensajaes, más mensajes, último mensaje, abrazos y besos como el de Judas, cochazos oficiales con bandera vaticana...¿de verdad tiene que ver algo con nosotros, con el Evangelio?....en fin, pasa palabra y vamos al Evangelio de hoy:
Ya esta bien de alimentar la mediocridad y la miseria de este mundo con nuestra complicidad asquerosa de no querer sacar a la luz lo bueno que somos. No puedo entender a esa gente que se autovalora y autoproclama como lo mejor y más bonito por el hecho de tener o hacer cosas. Los frutos del Evangelio de hoy van con el ser, con lo que yo soy y pongo al servicio de los demás, lo demás no vale para nada y es vanidad absouta. Saquemos de nuestro corazón, hacia la vida diaria lo mejor de cada uno, los frutos y hagámoslo convencidos de que así, el mundo no será tan feo y gris como es. Seamos como los labradores del Evangelio, humildes y buenos, y cultivemos el cariño, la sonrisa y el amor. Los que así lo hacen son los grandes de la vida, los imprescindibles, aquellos que hacen mover el mundo, el resto pertenecen al club de los mediocre y mas vale que se encaminen hacia el sepulcro porque son muertos en vida que en lugar de florecer y dar frutos, nos aturden con su tontería y majadería...Palante ya....

miércoles, 27 de febrero de 2013

Jueves 28 de febrero. Lc 16,19-31

EVANGELIO

En aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos: - «Había un hombre rico que se vestía de púrpura y de lino y banqueteaba espléndidamente cada día. Y un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal, cubierto de llagas, y con ganas de saciarse de lo que tiraban de la mesa del rico. Y hasta los perros se le acercaban a lamerle la llagas. Sucedió que se murió el mendigo, y los ángeles lo llevaron al seno de Abrahán. Se murió también el rico, y lo enterraron. Y, estando en el infierno, en medio de los tormentos, levantando los ojos, vio de lejos a Abrahán, y a Lázaro en su seno, y gritó: "Padre Abrahán, ten piedad de mi y manda a Lázaro que moje en agua la punta del dedo y me refresque la lengua, porque me torturan estas llamas. " Pero Abrahán le contestó: "Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en vida, y Lázaro, a su vez, males: por eso encuentra aquí consuelo, mientras que tú padeces. Y además, entre nosotros y vosotros se abre un abismo inmenso, para que no puedan cruzar, aunque quieran, desde aquí hacia vosotros, ni puedan pasar de ahí hasta nosotros." El rico insistió: "Te ruego, entonces, padre, que mandes a Lázaro a casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que, con su testimonio, evites que vengan también ellos a este lugar de tormento." Abrahán le dice: "Tienen a Moisés y a los profetas; que los escuchen." El rico contestó: "No, padre Abrahán. Pero si un muerto va a verlos, se arrepentirán." Abrahán le dijo: "Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no harán caso ni aunque resucite un muerto."»

EL EVANGELIO NO ES UN SOMNÍFERO, ES PURA DINAMITA:

Ojo a lo que nos quiere decir este Evangelio que a más de uno se le puede atragantar y no pasarle por más que lo intente. El mensaje es claro y rotundo: Jesús es un enamorado de los pobres y por eso El se hace pobre junto a ellos, lo que significa que toma parte, que apuesta por ellos, y no por los otros. Los ricos que vestían de púrpura y lino y se daban una vida de banquetes no son los preferidos de Jesús ni mucho menos. Esto tiene que hacernos pensar en nuestra opción radical y flagrante a favor de los pobres, no solo como Iglesia, sino personalmente, cada uno de nosotros: ¿Nos gusta lo de la púrpura, el lino y los banquetes?...o ¿apostamos por la pobreza que no vende, por los últimos puestos y por tanto nos oponemos a lo otro?...no cabe la duda, ni la vacilación en este tema, es demasiado serio como para dudar en nuestra opción de vida. Optar por los pobres es ponerse de su lado y contra su pobreza y marginación, y la opción que se haga por los ricos deberá ser ponerse del lado de sus personas pero contra su lucro y privilegios. Si no es así estaremos prostituyendo una vez más el mensaje de Jesús. Cómo vamos a decir que todos somos hermanos de un mismo Padre si cada uno está en su lugar social, unos pasándolo muy bien y otros pasándolo muy mal. Es cierto que el mensaje de Jesús y su salvación es universal, pero pasa por un camino que es innegociable: el reconocimiento efectivo del prójimo como igual, como hermano. Y esto con todas las consecuencias, porque nadie es igual cuando se ve obligado a vivir de forma tan diferente. Balancearse, y hacer equilibrios entre una y otra clase social es dar el nombre del Padre a la mentira y la blasfemia. Y los ricos, en cuanto ricos, siempre se excluyen del Reino de Jesús que es sinónimo de pobreza, humildad y sencillez.

Miércoles 27 de febrero. Mt 20,17-28

 
EVANGELIO

En aquel tiempo, mientras iba subiendo Jesús a Jerusalén, tomando aparte a los Doce, les dijo por el camino: - «Mirad, estamos subiendo a Jerusalén, y el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas, y lo condenarán a muerte y lo entregarán a los gentiles, para que se burlen de él, lo azoten y lo crucifiquen; y al tercer día resucitará.» Entonces se le acercó la madre de los Zebedeos con sus hijos y se postró para hacerle una petición. Él le preguntó: - «¿Qué deseas?» Ella contestó: - «Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.» Pero Jesús replicó: - «No sabéis lo que pedís. ¿Sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber?» Contestaron: - «Lo somos.» Él les dijo: - «Mi cáliz lo beberéis; pero el puesto a mi derecha o a n-ú izquierda no me toca a mí concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre.» Los otros diez, que lo habían oído, se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús, reuniéndolos, les dijo: - «Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo. Igual que el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos.»
EL EVANGELIO NO ES UN SOMNIFERO, ES PURA DINAMITA:
Quienes aspiren a los primeros puestos, al figureo y al compadreo, se han equivocado de estación, se han bajado en el sitio equivocado...el Reino de Dios, pertenece a los humildes y servidores, no a los fantoches y chupatintas...el que quiera ser el primero que sirva, y en el servicio encontrará el sitio adecuado en este lugar que no entiende de mamoneos ni de parafernalias, sino de humildad, transparencia y misericordia. Ya escribió el obispo proscrito y exilidado a la diócesis virtual Jacques Gaillot, que una Iglesia que no sirve, no sirve para nada, y no le falta razón, en la entrega, en el esfuerzo por mejorar la situación del otro estará la originalidad y verdad del Evangelio...no es facil, pero tampoco es dificil....Ánimo pueblo mío....Palante.

lunes, 25 de febrero de 2013

Martes 26 de febrero. Mt 23,1-12

EVANGELIO

"Los escribas y fariseos ocupan la cátedra de Moisés;
ustedes hagan y cumplan todo lo que ellos les digan, pero no se guíen por sus obras, porque no hacen lo que dicen.
Atan pesadas cargas y las ponen sobre los hombros de los demás, mientras que ellos no quieren moverlas ni siquiera con el dedo.
Todo lo hacen para que los vean: agrandan las filacterias y alargan los flecos de sus mantos;
les gusta ocupar los primeros puestos en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas,
ser saludados en las plazas y oírse llamar 'mi maestro' por la gente.
En cuanto a ustedes, no se hagan llamar 'maestro', porque no tienen más que un Maestro y todos ustedes son hermanos.
A nadie en el mundo llamen 'padre', porque no tienen sino uno, el Padre celestial.
No se dejen llamar tampoco 'doctores', porque sólo tienen un Doctor, que es el Mesías.
Que el más grande de entre ustedes se haga servidor de los otros,
porque el que se ensalza será humillado, y el que se humilla será ensalzado".
 
EL EVANGELIO NO ES UN SOMNÍFERO, ES PURA DINAMITA:
 
Parece ser que la Iglesia jerárquica e institucional se ha planteado y logrado, desde hace mucho tiempo, por un lado cumplir a raja tabla con ser continuadores de la misión de los escribas y fariseas, y por otro hacer todo lo contrario de lo que predica Jesús en la segunda parte del evangelio.
Nuestros obispos, cardenales y muchos de los eclesiásticos que rondan por ahí, siguen ocupando cátedras y vendiendo consejos que ellos no cumplen. Imponen a los que les escuchan pesadas cargas y cumplimientos que ellos se pasan por el arco del triunfo. Presumen de ser lo que son pero no desde el servicio y la entrega desinteresada sino desde la chulería y el ordeno y mando. Es una pena, porque son pocos los que se salvan de esta radiografía rápida que estoy haciendo, pero esto no nos debe servir como lamento. Todos estos carcamales y manipuladores no van a quitarnos la ilusión por la figura, el mensaje y la vida de Jesús, no van a a difuminar ni un ápice la frecura de su estilo vital que debe ser nuestro mayor reto y ejemplo. Denunciamos que no contamos con una cabeza eclesial digna del evangelio que dicen predicar, pero no nos quedamos en la denuncia, sino que nos sirve para coger más impulso y tratar de ser fieles, honestos y leales a unas ideas que nos hermanas, que son las del Evangelio de Jesús.
En el otro lado, y muy bien puestos y puestas, todos esos hombres y mujeres que son evangelios con patas y que forman parte de la misma Iglesia que los que no nos representan. Muchos curas, monjas, misioneros, profesores, laicos, etc...que sí se creen este mensaje y tratan de vivirlo. Brindo por ellos en este día y me quito el sombrero. Que todos busquemos la respuesta en nuestro ser cristianos desde el servicio a los otros, siendo sacerdotes, amas de casa, funcionarios, hosteleros, etc....todos por igual con el mismo objetivo: ser mejores y más felices con Jesús como ejemplo y testimonio...nos irá bien.

Lunes 25 de febrero. Lc 6,36-38

EVANGELIO

Sean misericordiosos, como el Padre de ustedes es misericordioso.
No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados.
Den, y se les dará. Les volcarán sobre el regazo una buena medida, apretada, sacudida y desbordante. Porque la medida con que ustedes midan también se usará para ustedes".
 
EL EVANGELIO NO ES UN SOMNÍFERO, ES PURA DINAMITA:
 
La vida, la nuestra en general, y la del mundo en general, sería muy distinta si nos tomáramos todos muy en serio este corto, pero claro relato evangélico. Para los que se creen los mejores y nunca han roto un plato, para los que se suben diariamente en la poltrona de su egoísmo y miran por encima del hombro al resto, para los que no ejercen ni viven la humildad, sino que disfrutan del error ajeno y se lo recuerdan sin parar....para todos estos y algunos más, llegará un día, en que la vida les pondrá al otro lado del río, en la otra orilla, distinta a la que se encuentran ahora y se darán cuenta de que han sido y son muy injustos, poco honrados, y bastante mediocres.
Hagamos todos un esfuerzo por vivir los valores de la misericordia, de la compasión, del saber perdonar y por muchos sobres que van y vienen, por muchos duques en horas bajas, y por mucha sede vacante, el mundo, nuestro mundo será un lugar más habitable para todos. No pongamos excusas y vayamos decididos a por estos retos, sin miedo y con fuerza.

jueves, 21 de febrero de 2013

Lucas 9: 28 - 36. SABADO-DOMINGO. CUARESMA. 23 Y 24 DE FEBRERO

EVANGELIO


Sucedió que unos ocho días después de estas palabras, tomó consigo a Pedro, Juan y Santiago, y subió al monte a orar.Y sucedió que, mientras oraba, el aspecto de su rostro se mudó, y sus vestidos eran de una blancura fulgurante,y he aquí que conversaban con él dos hombres, que eran Moisés y Elías;los cuales aparecían en gloria, y hablaban de su partida, que iba a cumplir en Jerusalén.Pedro y sus compañeros estaban cargados de sueño, pero permanecían despiertos, y vieron su gloria y a los dos hombres que estaban con él.Y sucedió que, al separarse ellos de él, dijo Pedro a Jesús: «Maestro, bueno es estarnos aquí. Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías», sin saber lo que decía.Estaba diciendo estas cosas cuando se formó una nube y los cubrió con su sombra; y al entrar en la nube, se llenaron de temor. vino una voz desde la nube, que decía: «Este es mi Hijo, mi Elegido; escuchadle.»Y cuando la voz hubo sonado, se encontró Jesús solo. Ellos callaron y, por aquellos días, no dijeron a nadie nada de lo que habían visto.
EL EVANGELIO NO ES UN SOMNIFERO, ES PURA DINAMITA:
¡ que bien se está aquí! Pero no vale quedarse, hay que andar.
Nos instalamos en la vida, en la fe, en nuestra religiosidad... sin muchas molestias, ni complicaciones. Nos acomodamos en lo fácil, huimos de las desgracias ajenas, complicaciones del prójimo y hacemos oídos sordos a los gritos de injusticia del mundo. Ya tenemos bastante con lo nuestro.
            Dios habla a los que caminan y no a los que se instalan. El amor llega al que lucha por él y no a quien se instala.
Urge que bajemos de la montaña:
-          cómo vamos a ser capaz de dar misericordia, si nunca hemos ejercitado la compasión, si nunca hemos llorado con el amigo.
-          Cómo vamos a pasar por esta vida haciendo el bien; curando los dolores de los hermanos y llevando libertad a los oprimidos; si nuestra mano nunca ha temblado con el dolor del hermano.
-          Cómo vas a ser esperanza para el mundo, sino has conocido de cerca la amargura de los que viven crucificados.
-          Cómo vas amar, si jamás has estado enamorado, porque estás demasiado ocupado en abrazar la seguridad del amor propio.
P´ALANTE…

Mateo 16: 13 - 19. VIERNES 21 DE FEBRERO

EVANGELIO:


1Llegado Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?»Ellos dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías, otros, que Jeremías o uno de los profetas.» Díceles él: «Y vosotros ¿quién decís que soy yo?»Simón Pedro contestó: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo.»Replicando Jesús le dijo: «Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos.»
EL EVANGELIO NO ES UN SOMNIFERO, ES PURA DINAMITA:

¿ Quién dices que soy yo?
Hace dos mil años un hombre formuló  esta pregunta aun grupo de amigos. Y la historia no ha terminado aún de responderla. El que preguntaba era simplemene un aldeano que hablaba a un grupo de pescadores. Nada hacía sospechar que se tratara de alguien importante. Vestía pobremente. Él y los que le rodeaban eran gente sin cultura, sin lo que el mundo llama cultura. No poseían títulos ni apoyos. No tenían dinero ni posibilidades de adquirirlo. No contaban con armas ni con poder alguno. Eran todos ellos jóvenes, poco más que unos muchachos,  y dos de ellos – uno precisamente el que hacía la pregunta- morirían antes de dos años con las más violentas de las muertes. Todos lo demás acabarían, no mucho después, en la cruz o bajo la espada. Eran ya desde el principio y lo serían siempre, odiados por los poderosos. Pero tampoco los pobres terminaban de entender lo que aquel hombre y sus doce amigos predicaban. Era, efectivamente, un incomprendido.

            Los violentos le encontraban débil y manso. Los custodios del orden le juzgaban en cambio, violento y peligroso. Los cultos le despreciaban y le temían. Los poderosos se reían de su locura. Había dedicado toda su vida a Dios, pero los ministros oficiales de la religión de su pueblo le veían como un blasfemo y un enemigo del cielo. Eran ciertamente muchos los que le seguían por los caminos cuando predicaba, pero a la mayor parte les interesaban más los gestos asombrosos que hacía o el pan que les repartía que todas las palabras que salían de sus labios. De hecho todos le abandonaron cuando sobre su cabeza rugió la tormenta de la persecución de los poderosos y sólo su madre y tres o cuatro amigos más le acompañaron en su agonía.

            La tarde de aquel viernes, cuando la losa de su sepulcro prestado se cerró sobre su cuerpo, nadie habría dado un céntimo por su memoria, nadie habría podido sospechar que su recuerdo perduraría en algún sitio, fuera del corazón de aquella pobre mujer – su madre- que probablemente se hundiría en el silencio del olvido, de la noche y de la soledad.

            Y.... sin embargo, XXI siglos después, la historia sigue girando en torno a aquel hombre. Los historiadores – aún los más opuestos a él- siguen diciendo que tal hecho o tal batalla ocurrió tantos o cuantos años antes o después de él. Media humanidad, cuando se pregunta por sus creencias, sigue usando su nombre para denominarse. Dos mil años después de su vida y de su muerte, se sigue escribiendo cada año más de mil volúmenes sobre su persona y su doctrina. Su historia ha servido como inspiración para, al menos, la mitad de todo el arte que ha producido el mundo desde que el vino a la tierra. Y, cada año, decenas de miles de hombres y mujeres dejan todo – sus familias, sus costumbres, tal vez hasta su patria- para seguirle enteramente, como aquellos doce primeros amigos.

            ¿quién, quién es este hombre por quien tantos han muerto, a quién tantos han amado hasta la locura y en cuyo nombre se han hecho también - ¡ay! Tantas violencias? Desde hace más de dos mil años, su nombre ha estado en boca de millones de agonizantes, como una esperanza, y de millares de mártires, como un orgullo. ¡ Cuántos han sido encarcelados y atormentados, cuántos han muerto sólo por proclamarse seguidores suyos! Y también - ¡ay!- ¡ cuantos han sido obligados a creer en él con riesgo de sus vidas, cuantos tiranos han levantado su nombre como bandera para justificar intereses o sus dogmas personales! Su doctrina, paradójicamente, inflamó el corazón de los santos y las hogueras de la inquisición. Discípulos suyos se han llamado los misioneros que cruzaron el mundo sólo par anunciar su nombre y discípulos suyos nos atrevemos a llamarnos quienes - ¡por fín!- hemos sabido compaginar su amor con el dinero.

            ¿Quién es, pues, este personaje que parece llamar a la entrega total o al odio frontal, este personaje que cruza de medio a medio la historia como una espada ardiente y cuyo nombre – o cuya falsificación- produce frutos tan opuestos de amor o de sangre, de locura magnífica o de vulgaridad? ¿Quién es y qué hemos hecho de él, cómo hemos usado o traicionado su voz, qué jugo misterioso o  maldito hemos sacado de sus palabras? ¿Es fuego o es opio?¿Es bálsamo que cura, espada que hiere o morfina que adormila?¿quién es? ¿quién es? Pienso que el hombre que no ha respondido a esta pregunta puede estar seguro de que aún no ha comenzado a vivir. Gandhi escribió una vez: “ Yo digo a los hindúes que su vida será imperfecta si no estudian respetuosamente la vida de Jesús”. ¿ Y qué pensar entonces de los cristianos - ¿Cuántos, Dios mío? – que todo lo desconocen de él, que dicen amarle, pero jamás le han conocido personalmente?
           
            Y es una pregunta que urge contestar porque, si él es lo que dijo de si mismo, si él es lo que dicen de él sus discípulos, ser hombre es algo muy distinto de lo que nos imaginamos, mucho más importante de lo que creemos. Porque si Dios ha sido hombre, se ha hecho hombre, gira toda la condición humana. Si, en cambio, él hubiera sido un embaucador o un loco, media humanidad, estaría perdiendo la mitad de sus vidas.

            Conocerle no es una curiosidad. Es mucho más que un fenómeno de la cultura. Es algo que pone en juego nuestra existencia. Porque con Jesús no ocurre como con otros personajes de la historia. Que César pasara el Rubicón o no lo pasara, es un hecho que puede ser verdad o mentira, pero que en nada cambia el sentido de la vida. Que Carlos V fuera emperador de Alemania o de Rusia, nada tiene que ver con mi salvación como hombre. Que Napoleón muriera derrotado en Elba o que llegara siendo emperador al final de sus días no moverá hoy a un solo ser humano a dejar su casa, su comodidad y su amor y marcharse a hablar de él a una aldehuela del corazón de África.

            Pero Jesús no, Jesús exige respuestas absolutas. Él asegura que, creyendo en él, el hombre salva su vida, e ignorándole, la pierde este hombre se presenta como el camino, la verdad y la vida. Por tanto – si esto es verdad- nuestro camino, nuestra vida, cambian según sea nuestra respuesta a la pregunta sobre su persona. ¿ Y cómo responder sin conocerle, sin haberse acercado a su historia, sin contemplar los entresijos de su alma, sin haber leído y releído sus palabras?
José Luis Martín Descalzo