30 de abril. Jueves. Juan 6,44-51
EVANGELIO
En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: - «Nadie puede venir a mí, si no lo atrae el Padre que me ha enviado. Y yo lo resucitaré el último día. Está escrito en los profetas: "Serán todos discípulos de Dios." Todo el que escucha lo que dice el Padre y aprende viene a mí. No es que nadie haya visto al Padre, a no ser el que procede de Dios: ése ha visto al Padre. Os lo aseguro: el que cree tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron en el desierto el maná y murieron: éste es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él y no muera. Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo.»
EL EVANGELIO NO ES UN SOMNÍFERO, ES PURA DINAMITA:
Hoy leía en la camiseta de un amigo una frase que me ha llamado especialmente la atención. Estaba en inglés y decía algo así como: “Llévame al paraíso”. “¿y qué tiene que ver con el evangelio de hoy?”-se preguntarán algunos. Quizá el paraíso al que hacía referencia era un poco distinto del que se nos habla hoy: la vida eterna que se nos dará al participar en la Eucaristía. Sin embargo, vivimos ya anticipadamente “la vida feliz”, como decía Agustín, cuando partimos y compartimos el pan. El pan de la Eucaristía y “nuestro pan de cada día” con los que no lo tienen. Gozamos y disfrutamos de la experiencia de Dios entre nosotros, en la experiencia cotidiana del compartir alegrías, sufrimientos, risas, inquietudes o anhelos con los amigos, en la fraternidad auténtica. Entonces, en estas situaciones de la vida diaria en las que Jesús está en medio de nosotros y nos da su paz y su luz, ya casi participamos de la alegría del paraíso, porque nuestros amigos, el amigo, “nos han llevado a él”
miércoles, 29 de abril de 2009
martes, 28 de abril de 2009
29 de abril. Miércoles. Mateo 11, 25-30
EVANGELIO
En aquel tiempo, exclamó Jesús: -«Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mí yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.»
EL EVANGELIO NO ES UN SOMNIFERO, ES PURA DINAMITA:
Y nosotros empeñándonos en ser importantes, en hacerles creer a los demás que lo somos, en no perder ni una oportunidad de ser valorados, y buscar, así, sin que se note mucho, que nos tengan en cuenta. ¡Si entendiéramos de una vez, que Jesús prefiere a “la gente sencilla”, a esa que no se hace problema, ni da problemas, si no que vive su fe desde la sencillez y la simplicidad del amor concreto!
Si nos empeñáramos, con todas nuestras fuerzas, en ser así, en vivir así…¡cómo cambiarían las cosas a nuestro alrededor! “Bienaventurados los pobres de espíritu” oímos de labios de Jesús. Sabemos el camino para vivir desde la pobreza y la sencillez: aprender de Él que es “manso y humilde de corazón”. Además, realmente, es un don inmenso saber que tenemos un hermano y amigo que nos ha prometido alivio en medio de nuestro “cansancio y agobio”. Vivamos, pues, la gratitud por este don inmerecido.
EVANGELIO
En aquel tiempo, exclamó Jesús: -«Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mí yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.»
EL EVANGELIO NO ES UN SOMNIFERO, ES PURA DINAMITA:
Y nosotros empeñándonos en ser importantes, en hacerles creer a los demás que lo somos, en no perder ni una oportunidad de ser valorados, y buscar, así, sin que se note mucho, que nos tengan en cuenta. ¡Si entendiéramos de una vez, que Jesús prefiere a “la gente sencilla”, a esa que no se hace problema, ni da problemas, si no que vive su fe desde la sencillez y la simplicidad del amor concreto!
Si nos empeñáramos, con todas nuestras fuerzas, en ser así, en vivir así…¡cómo cambiarían las cosas a nuestro alrededor! “Bienaventurados los pobres de espíritu” oímos de labios de Jesús. Sabemos el camino para vivir desde la pobreza y la sencillez: aprender de Él que es “manso y humilde de corazón”. Además, realmente, es un don inmenso saber que tenemos un hermano y amigo que nos ha prometido alivio en medio de nuestro “cansancio y agobio”. Vivamos, pues, la gratitud por este don inmerecido.
lunes, 27 de abril de 2009
28 de abril. Martes. Juan 6, 30-35
EVANGELIO
En aquel tiempo, dijo la gente a Jesús: - «¿Y qué signo vemos que haces tú, para que creamos en ti? ¿Cuál es tu obra? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: "Les dio a comer pan del cielo."» Jesús les replicó: - «Os aseguro que no fue Moisés quien os dio pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo.» Entonces le dijeron: - «Señor, danos siempre de este pan.» Jesús les contestó: - «Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed.»
EL EVANGELIO NO ES UN SOMNIFERO, ES PURA DINAMITA:
Nos pasamos la vida pidiéndole signos al cielo, exigiéndole pruebas a Dios. Nos las damos de muy cristianos y "muy creyentes" y suele pasar que nuestro cristianismo se reduce a veces a un conjunto de ¿prácticas? más o menos piadosas que acallan nuestra conciencia y pensamos que "aplacan" a dios, sí, a dios con minúscula, al dios que nos hemos fabricado, o que nos han ayudado a fabricarnos en nuestra mente. Pues no, ni esta es una práctica auténtica de creyentes, si no algo que se parece más a la superstición, ni el Dios de Jesucristo es el que, como a veces pensamos, necesita nuestros sacrificios, ni nos castiga, ni al que tenemos que pedir, ni rendir cuentas. Jesús es "el que da la vida al mundo", el que con su Palabra clara de amor y misericordia, llena nuestra existencia y nos da vida. El que con su cuerpo y sangre nos alimenta y nos enseña a compartir y a saber que participar en su Eucaristía nos compromete a compartir nuestro pan con los que no lo tienen. Es verdad, el que va a Él "no pasará más hambre", el que se encuentra con Él, "no sentirá más sed". Ójala hoy, al meditar este Evangelio caigamos en la cuenta de esto, recordemos todos los acontecimientos de nuestra vida, tristes o dolorosos, que han cobrado un sentido nuevo porque Jesús los ha iluminado, y ójala que, como los discípulos, también le pidamos con todo el corazón, que "nos dé siempre de ese pan"
EVANGELIO
En aquel tiempo, dijo la gente a Jesús: - «¿Y qué signo vemos que haces tú, para que creamos en ti? ¿Cuál es tu obra? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: "Les dio a comer pan del cielo."» Jesús les replicó: - «Os aseguro que no fue Moisés quien os dio pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo.» Entonces le dijeron: - «Señor, danos siempre de este pan.» Jesús les contestó: - «Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed.»
EL EVANGELIO NO ES UN SOMNIFERO, ES PURA DINAMITA:
Nos pasamos la vida pidiéndole signos al cielo, exigiéndole pruebas a Dios. Nos las damos de muy cristianos y "muy creyentes" y suele pasar que nuestro cristianismo se reduce a veces a un conjunto de ¿prácticas? más o menos piadosas que acallan nuestra conciencia y pensamos que "aplacan" a dios, sí, a dios con minúscula, al dios que nos hemos fabricado, o que nos han ayudado a fabricarnos en nuestra mente. Pues no, ni esta es una práctica auténtica de creyentes, si no algo que se parece más a la superstición, ni el Dios de Jesucristo es el que, como a veces pensamos, necesita nuestros sacrificios, ni nos castiga, ni al que tenemos que pedir, ni rendir cuentas. Jesús es "el que da la vida al mundo", el que con su Palabra clara de amor y misericordia, llena nuestra existencia y nos da vida. El que con su cuerpo y sangre nos alimenta y nos enseña a compartir y a saber que participar en su Eucaristía nos compromete a compartir nuestro pan con los que no lo tienen. Es verdad, el que va a Él "no pasará más hambre", el que se encuentra con Él, "no sentirá más sed". Ójala hoy, al meditar este Evangelio caigamos en la cuenta de esto, recordemos todos los acontecimientos de nuestra vida, tristes o dolorosos, que han cobrado un sentido nuevo porque Jesús los ha iluminado, y ójala que, como los discípulos, también le pidamos con todo el corazón, que "nos dé siempre de ese pan"
sábado, 25 de abril de 2009
26 de abril. Domingo. Lc 24,35-48
EVANGELIO:
En aquel tiempo, contaban los discípulos lo que les había pasado por el camino y cómo habían reconocido a Jesús al partir el pan.
Estaban hablando de estas cosas, cuando se presenta Jesús en medio de ellos y les dice:
- Paz a vosotros.
Llenos de miedo por la sorpresa, creían ver un fantasma.
Él les dijo:
- ¿Por qué os alarmáis?, ¿por qué surgen dudas en vuestro interior? Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona. Palpadme y daos cuenta de que un fantasma no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo.
Dicho esto, les mostró las manos y los pies. Y como no acababan de creer por la alegría, y seguían atónitos, les dijo:
- ¿Tenéis ahí algo que comer?
Ellos le ofrecieron un trozo de pez asado. Él lo tomó y comió delante de ellos. Y les dijo:
- Esto es lo que os decía mientras estaba con vosotros: que todo lo escrito en la ley de Moisés y en los profetas y salmos acerca de mí tenía que cumplirse.
Entonces les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras. Y añadió:
- Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día, y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de esto.
EL EVANGELIO NO ES UN SOMNIFERO, ES PURA DINAMITA:
Parece que era verdad, ha resucitado. La fracción del pan todavía hoy en día, sigue siendo una señal de resurrección y un oficio con plazas disponibles. Y ahora, nosotros los discípulos somos testigos de todo. El testimonio se pasa por contagio, es el testimonio de vida, el lenguaje de la caridad la única forma de proclamar la resurrección.
Ser testigos y anunciar el Evangelio es gritar el cambio desde lo más profundo del ser humano, es apostar por el hombre y la mujer de cada tiempo, hacer realidad el perdón y la paz, denunciar las injusticias y anunciar la salvación.
Estamos ante un hecho insólito en la historia hasta ese momento: Dios no ha resucitado a un cualquiera... ¡ que va! Dios ha resucitado a un crucificado, con lo que eso conlleva y exige. Por eso hoy, los amigos de Jesús de Nazareth, que le seguimos con decisión, sabemos que estamos empujando la historia hacia el amor, la paz y la esperanza. Porque siempre estamos con las víctimas en clave de resurrección.
En aquel tiempo, contaban los discípulos lo que les había pasado por el camino y cómo habían reconocido a Jesús al partir el pan.
Estaban hablando de estas cosas, cuando se presenta Jesús en medio de ellos y les dice:
- Paz a vosotros.
Llenos de miedo por la sorpresa, creían ver un fantasma.
Él les dijo:
- ¿Por qué os alarmáis?, ¿por qué surgen dudas en vuestro interior? Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona. Palpadme y daos cuenta de que un fantasma no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo.
Dicho esto, les mostró las manos y los pies. Y como no acababan de creer por la alegría, y seguían atónitos, les dijo:
- ¿Tenéis ahí algo que comer?
Ellos le ofrecieron un trozo de pez asado. Él lo tomó y comió delante de ellos. Y les dijo:
- Esto es lo que os decía mientras estaba con vosotros: que todo lo escrito en la ley de Moisés y en los profetas y salmos acerca de mí tenía que cumplirse.
Entonces les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras. Y añadió:
- Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día, y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de esto.
EL EVANGELIO NO ES UN SOMNIFERO, ES PURA DINAMITA:
Parece que era verdad, ha resucitado. La fracción del pan todavía hoy en día, sigue siendo una señal de resurrección y un oficio con plazas disponibles. Y ahora, nosotros los discípulos somos testigos de todo. El testimonio se pasa por contagio, es el testimonio de vida, el lenguaje de la caridad la única forma de proclamar la resurrección.
Ser testigos y anunciar el Evangelio es gritar el cambio desde lo más profundo del ser humano, es apostar por el hombre y la mujer de cada tiempo, hacer realidad el perdón y la paz, denunciar las injusticias y anunciar la salvación.
Estamos ante un hecho insólito en la historia hasta ese momento: Dios no ha resucitado a un cualquiera... ¡ que va! Dios ha resucitado a un crucificado, con lo que eso conlleva y exige. Por eso hoy, los amigos de Jesús de Nazareth, que le seguimos con decisión, sabemos que estamos empujando la historia hacia el amor, la paz y la esperanza. Porque siempre estamos con las víctimas en clave de resurrección.
viernes, 24 de abril de 2009
Sábado.25 de abril. Mc 16,15-20
EVANGELIO:
Y les dijo:Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación. El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se condenará. Estas son las señales que acompañarán a los que crean: en mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas nuevas, agarrarán serpientes en sus manos y aunque beban veneno no les hará daño; impondrán las manos sobre los enfermos y se pondrán bien.Con esto, el Señor Jesús, después de hablarles, fue elevado al cielo y se sentó a la diestra de Dios.Ellos salieron a predicar por todas partes, colaborando el Señor con ellos y confirmando la Palabra con las señales que la acompañaban.
EL EVANGELIO NO ES UN SOMNIFERO, ES PURA DINAMITA:
Dios sale al encuentro del hombre y la mujer en cualquier parte en que éste se halle. Evangelizar también con pan, para evangelizar primero hay que comprender el Evangelio, y pra comprenderlo sólo se puede hacer desde "los nadies", los sin voz ... porque en ellos está Jesús. Jesús lo centró todo, no en Dios, sino en el Reino de Dios. O sea lo que cuenta es dónde y cómo podemos encontrarnos con Dios. Eso es ir proclamar la Buena Nueva...
Y les dijo:Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación. El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se condenará. Estas son las señales que acompañarán a los que crean: en mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas nuevas, agarrarán serpientes en sus manos y aunque beban veneno no les hará daño; impondrán las manos sobre los enfermos y se pondrán bien.Con esto, el Señor Jesús, después de hablarles, fue elevado al cielo y se sentó a la diestra de Dios.Ellos salieron a predicar por todas partes, colaborando el Señor con ellos y confirmando la Palabra con las señales que la acompañaban.
EL EVANGELIO NO ES UN SOMNIFERO, ES PURA DINAMITA:
Dios sale al encuentro del hombre y la mujer en cualquier parte en que éste se halle. Evangelizar también con pan, para evangelizar primero hay que comprender el Evangelio, y pra comprenderlo sólo se puede hacer desde "los nadies", los sin voz ... porque en ellos está Jesús. Jesús lo centró todo, no en Dios, sino en el Reino de Dios. O sea lo que cuenta es dónde y cómo podemos encontrarnos con Dios. Eso es ir proclamar la Buena Nueva...
martes, 21 de abril de 2009
Miércoles 22 de abril. Jn 3, 16-21
EVANGELIO:
Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna.
Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.
El que creee en él, no es juzgado; pero el que no cree, ya está juzgado, porque no ha creído en el Nombre del Hijo único de Dios.
Y el juicio está en que vino la luz al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.
Pues todo el que obra el mal aborrece la luz y no va a la luz, para que no sean censuradas sus obras.
Pero el que obra la verdad, va a la luz, para que quede de manifiesto que sus obras están hechas según Dios.»
EL EVANGELIO NO ES UN SOMNIFERO, ES PURA DINAMITA:
Hay que caminar, amigos. P´alante si es posible y si es imposible entonces camineos p´alante. Progresar y caminar. El guía es el de siempre: EVANGELIO, se llama, la única norma vital y válida para el cristiano. Camino, Verdad y Vida para aprender a vivir con sentido, siempre comprometido y siempre ilusionado.
Pero lo importante, que no todo el mundo lo ha entendido, es que Cristo no vino a condenar, a separar, a dividir, a juzgar, a señalar... por favor, vino a salvar. No es un juez de sentencias condenatorias, es un compañero de camino que anima continuamente a seguir caminando a pesar de los fallos. No podemos vivir amargados por mucho que nos hablen de condenación, al cristiano se le conoce por la cara que viste: cara de salvación.
Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna.
Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.
El que creee en él, no es juzgado; pero el que no cree, ya está juzgado, porque no ha creído en el Nombre del Hijo único de Dios.
Y el juicio está en que vino la luz al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.
Pues todo el que obra el mal aborrece la luz y no va a la luz, para que no sean censuradas sus obras.
Pero el que obra la verdad, va a la luz, para que quede de manifiesto que sus obras están hechas según Dios.»
EL EVANGELIO NO ES UN SOMNIFERO, ES PURA DINAMITA:
Hay que caminar, amigos. P´alante si es posible y si es imposible entonces camineos p´alante. Progresar y caminar. El guía es el de siempre: EVANGELIO, se llama, la única norma vital y válida para el cristiano. Camino, Verdad y Vida para aprender a vivir con sentido, siempre comprometido y siempre ilusionado.
Pero lo importante, que no todo el mundo lo ha entendido, es que Cristo no vino a condenar, a separar, a dividir, a juzgar, a señalar... por favor, vino a salvar. No es un juez de sentencias condenatorias, es un compañero de camino que anima continuamente a seguir caminando a pesar de los fallos. No podemos vivir amargados por mucho que nos hablen de condenación, al cristiano se le conoce por la cara que viste: cara de salvación.
lunes, 20 de abril de 2009
Martes 21 abril. Jn3,5a.7b-15
EVANGELIO:
Jesús le dijo a Nicodemo: "Tenéis que nacer de nuevo. El viento sopla donde quiere y, aunque oyes su sonido, no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así son todos los que nacen del Espíritu." Nicodemo volvió a preguntarle: "¿Cómo puede ser eso?" Jesús le contestó: "¿Tú, que eres el maestro de Israel, no sabes estas cosas? Te aseguro que nosotros hablamos de lo que sabemos y somos testigos de lo que hemos visto; pero no creéis lo que os decimos. Si no me creéis cuando os hablo de las cosas de este mundo, ¿cómo vais a creerme si os hablo de las cosas del cielo? Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre. Y así como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así también el Hijo del hombre ha de ser levantado, para que todo el que cree en él tenga vida eterna."
EL EVANGELIO NO ES UN SOMNIFERO, ES PURA DINAMITA:
Nicodemo es miembro del sanedrín, consejo supremo de los judíos. hombre culto, como decíamos ayer. Ahora - a su edad- le dicen que tiene que emprender otra aventura, mirar hacia delante, soñar y buscar la verdad con mayúscula. Renacer del agua y del espíritu, es una clara referencia cristiana al bautismo. Buscar la fuerza que nos permite seguir caminando, hay que caminar siempre con el norte claro, con el viento a favor, y allí está la importancia de encontrar una buena carta de navegación: el Evangelio. Aquí está el reto de Nicodemo... y aquí está el reto del mundo. La luz de Jesús poco tiene que ver con la sabiduría teórica de doctores y teólogos, estamos hablando de la luz del amor.
Jesús le dijo a Nicodemo: "Tenéis que nacer de nuevo. El viento sopla donde quiere y, aunque oyes su sonido, no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así son todos los que nacen del Espíritu." Nicodemo volvió a preguntarle: "¿Cómo puede ser eso?" Jesús le contestó: "¿Tú, que eres el maestro de Israel, no sabes estas cosas? Te aseguro que nosotros hablamos de lo que sabemos y somos testigos de lo que hemos visto; pero no creéis lo que os decimos. Si no me creéis cuando os hablo de las cosas de este mundo, ¿cómo vais a creerme si os hablo de las cosas del cielo? Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre. Y así como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así también el Hijo del hombre ha de ser levantado, para que todo el que cree en él tenga vida eterna."
EL EVANGELIO NO ES UN SOMNIFERO, ES PURA DINAMITA:
Nicodemo es miembro del sanedrín, consejo supremo de los judíos. hombre culto, como decíamos ayer. Ahora - a su edad- le dicen que tiene que emprender otra aventura, mirar hacia delante, soñar y buscar la verdad con mayúscula. Renacer del agua y del espíritu, es una clara referencia cristiana al bautismo. Buscar la fuerza que nos permite seguir caminando, hay que caminar siempre con el norte claro, con el viento a favor, y allí está la importancia de encontrar una buena carta de navegación: el Evangelio. Aquí está el reto de Nicodemo... y aquí está el reto del mundo. La luz de Jesús poco tiene que ver con la sabiduría teórica de doctores y teólogos, estamos hablando de la luz del amor.
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