lunes, 31 de octubre de 2011

Lunes 31 de Octubre. Lc 14,12-14

EVANGELIO
Después dijo al que lo había invitado: "Cuando des un almuerzo o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos, no sea que ellos te inviten a su vez, y así tengas tu recompensa.
Al contrario, cuando des un banquete, invita a los pobres, a los lisiados, a los paralíticos, a los ciegos.
¡Feliz de ti, porque ellos no tienen cómo retribuirte, y así tendrás tu recompensa en la resurrección de los justos!".

EL EVANGELIO NO ES UN SOMNÍFERO, ES PURA DINAMITA:

Una lección para todos y que nos debe servir para evaluar cuáles son nuestros criterios a la hora de movernos por la vida. Muchas veces lo hacemos, desgraciadamente, por el interés, por sacar provecho, porque luego voy a recibir esto o lo otro, etc...debemos intentar desterrar esto de nuestras vidas y movernos por la fidelidad a nuestras ideas y convicciones, y unas veces acertaremos y otra no, pero nunca variar nuestra manera de ser o de pensar, según quien tengamos delante.
No busquemos recompensa detrás de nuestras palabras o actos, seamos auténticos y eso nos llevará a ser más felices.
Algunos viven en un hallowen permanente, detrás de sus máscaras y pinturas, disfrazados en sus miedos y complejos....salgamos ya de nuestras propias cárceles y seamos libres...y si hay alguién que nos lo echa en cara o que no le gusta, pues será su problema...."cuando todos me aplauden, empiezo a preocuparme...".Palante con todo y leña a los virus que nos acechan.

domingo, 30 de octubre de 2011

DÍA DE TODOS LOS SANTOS.

RECUERDO SINCERO DE LA FUSCA A LOS QUE HAN SIDO EJEMPLO DE AMOR Y ENTREGA... ESOS QUE REGALAN "FLORES" EN VIDA PORQUE SABEN TENER PRESENCIA ALLÍ DONDE SE LES NECESITÓ Y SE LES RECLAMÓ...

Este epitafio se lo escribió Pedro Muñoz Seca al matrimonio que tenia la portería donde él vivió y que murieron con muy pocos días de diferencia:



Fue tan grande su bondad,
tal su laboriosidad y la virtud de los dos,
que están con seguridad en el Cielo,
Junto a Dios.

El Obispo de la diócesis de Madrid que tenia que dar su conocimiento lo rechazó con el argumento de que Muñoz Seca no era nadie para asegurar que los porteros estaban en el Cielo, y junto a Dios y Muñoz Seca escribió otro:


Fueron muy juntos los dos,
el uno del otro en pos donde va siempre el que muere...
Pero no están junto a Dios,
porque el Obispo no quiere.


El Obispo envió una carta a Don Pedro en la que decía "Ni yo, ni ningún otro representante de la Santa Iglesia , intervinimos para nada en el destino de los difuntos, por tratarse de un misterio inescrutable que ni usted, a pesar de su buena voluntad, ni nosotros estamos capacitados para aclarar", y Muñoz Seca escribió el siguiente epitafio:


Flotando sus almas van
por el éter, débilmente,
sin saber qué es lo que harán,
porque desgraciadamente
ni Dios sabe dónde están.

jueves, 27 de octubre de 2011


EVANGELIO DEL FIN DE SEMANA. Mateo (23,1-12):
Octubre de 2011

Evangelio 

En aquel tiempo, Jesús habló a la gente y a sus discípulos, diciendo: «En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos: haced y cumplid lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos no hacen lo que dicen. Ellos lían fardos pesados e insoportables y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar. Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y ensanchan las franjas del manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencias por la calle y que la gente los llame maestros. Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar maestro, porque uno solo es vuestro maestro, y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo. No os dejéis llamar consejeros, porque uno solo es vuestro consejero, Cristo. El primero entre vosotros será vuestro servidor. El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.»

EL EVANGELIO NO ES UN SOMNÍFERO, ES PURA DINAMITA

Jesús habla con indignación profética. Su discurso dirigido a la gente y a sus discípulos es una dura crítica a los dirigentes religiosos de Israel. Mateo lo recoge hacia los años ochenta para que los dirigentes de la Iglesia cristiana no caigan en conductas parecidas.
¿Podremos recordar hoy las recriminaciones de Jesús con paz, en actitud de conversión, sin ánimo alguno de polémicas estériles? Sus palabras son una invitación para que obispos, presbíteros y cuantos tenemos alguna responsabilidad eclesial hagamos una revisión de nuestra actuación.
«No hacen lo que dicen». Nuestro mayor pecado es la incoherencia. No vivimos lo que predicamos. Tenemos poder pero nos falta autoridad. Nuestra conducta nos desacredita. Nuestro ejemplo de vida más evangélica cambiaría el clima en muchas comunidades cristianas.
«Cargan fardos pesados sobre los hombros de la gente… pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar». Es cierto. Con frecuencia, somos exigentes y severos con los demás, comprensivos e indulgentes con nosotros. Agobiamos a la gente sencilla con nuestras exigencias pero no les facilitamos la acogida del evangelio. No somos como Jesús que se preocupaba de hacer ligera su carga pues era sencillo y humilde de corazón.
«Todo lo que hacen es para que los vea la gente». No podemos negar que es muy fácil vivir pendientes de nuestra imagen, buscando casi siempre “quedar bien” ante los demás. No vivimos ante ese Dios que ve en lo secreto. Estamos más atentos a nuestro prestigio personal.
«Les gustan los primeros puestos y los asientos de honor… y que les hagan reverencias por la calle». Nos da vergüenza confesarlo, pero nos gusta. Buscamos ser tratados de manera especial, no como un hermano más. ¿Hay algo más ridículo que un testigo de Jesús buscando ser distinguido y reverenciado por la comunidad cristiana?
«No os dejéis llamar maestros… ni guías… porque uno solo es vuestro Maestro y vuestro Guía: Cristo». El mandato evangélico no puede ser más claro: renunciad a los títulos para no hacer sombra a Cristo; orientad la atención de los creyentes sólo hacia él. ¿Por qué la Iglesia no hace nada por suprimir tantos títulos, prerrogativas, honores y dignidades para mostrar mejor el rostro humilde y cercano de Jesús?
«No llaméis padre vuestro a nadie en la tierra porque uno solo es vuestro Padre del cielo». Para Jesús el título de Padre es tan único, profundo y entrañable que no ha de ser utilizado por nadie en la comunidad cristiana. ¿Por qué lo permitimos? (José Antonio Pagola)

Jueves, 27 de octubre de 2011. Lucas 13, 31-35

EVANGELIO

Lucas 13, 31-35
En aquella ocasión, se acercaron unos fariseos a decirle: -«Márchate de aquí, porque Herodes quiere matarte.» Él contestó:
-«ld a decirle a ese zorro: "Hoy y mañana seguiré curando y echando demonios; pasado mañana llego a mi término."
Pero hoy y mañana y pasado tengo que caminar, porque no cabe que un profeta muera fuera de Jerusalén.
¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que se te envían!
¡Cuántas veces he querido reunir a tus hijos, como la clueca reúne a sus pollitos bajo las alas! Pero no habéis querido.
Vuestra casa se os quedará vacía.
Os digo que no me volveréis a ver hasta el día que exclaméis: "Bendito el que viene en nombre del Señor." »


EL EVANGELIO NO ES UN SOMNÍFERO, ES PURA DINAMITA


Vemos en el evangelio de hoy las palabras de Jesús profundamente tristes. Decepcionado ante tanta incomprensión, y como en  alguna otra ocasión,  echa en cara a los que le escuchan su incredulidad, su cerrazón ante los signos del Reino.
Pensemos en nuestra propia vida y en nuestras propias actitudes. Igual no se alejan mucho de las de los discípulos de Jesús. Abramos bien los ojos del corazón y del entendimiento. Escuchemos la voz de Jesus y empeñémonos en ponerla en práctica. Nuestra casa no se nos quedará vacía...

martes, 25 de octubre de 2011

Miércoles, 26 de octubre de 2011. Lucas 13, 22-30

EVANGELIO

En aquel tiempo, Jesús, de camino hacia Jerusalén, recorría ciudades y aldeas enseñando.
Uno le preguntó:
-«Señor, ¿serán pocos los que se salven?»
Jesús les dijo:
-«Esforzaos en entrar por la puerta estrecha. Os digo que muchos intentarán entrar y no podrán. Cuando el amo de la casa se levante y cierre la puerta, os quedaréis fuera y llamaréis a la puerta, diciendo:
"Señor, ábrenos"; y él os replicará:
"No sé quiénes sois."
Entonces comenzaréis a decir:
"Hemos comido y bebido contigo, y tú has enseñado en nuestras plazas. "
Pero él os replicará:
"No sé quiénes sois. Alejaos de mí, malvados."
Entonces será el llanto y el rechinar de dientes, cuando veáis a Abrahán, Isaac y Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros os veáis echados fuera.
Y vendrán de oriente y occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios.
Mirad: hay últimos que serán primeros, y primeros que serán últimos.»

EL EVANGELIO NO ES UN SOMNÍFERO, ES PURA DINAMITA

“Si tú fueras estudiante y, por casualidad llegaras a saber las preguntas del examen final del curso, estudiarías a fondo las respuestas.
La vida también es una prueba y, al final de ella también hay que superar un examen. Pero el amor de Dios ya nos ha hecho saber cuáles serán las preguntas: “Tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber”.
El amor concreto será la materia del examen; […]
Cualquiera que sea nuestra vocación: de padres o madres, de estudiantes o empleados, de oficinistas, profesores u obreros, durante el día tenemos continuamente ocasión directa o indirecta de dar de comer a los hambrientos, de instruir a los ignorantes, de soportar a las personas molestas, de aconsejar a los que tienen dudas, de rezar por los vivos y por los que ya no están.
Una nueva intención a favor del prójimo y cada día de la vida servirá de preparación para el examen final, acumulando bienes que la carcoma no corroe” (Ch.Lubich)

lunes, 24 de octubre de 2011

Martes, 25 de octubre de 2011. Lucas 13, 18-21

EVANGELIO

En aquel tiempo, decía Jesús:- ¿ A qué se parece el reino de Dios? ¿A qué lo compararé?Se parece a un grano de mostaza que un hombre toma y siembra en su huerto; crece, se hace un arbusto y los pájaros anidan en sus ramas. »
Y añadió:-¿ A qué compararé el reino de Dios?Se parece a la levadura que una mujer toma y mete en tres medidas de harina, hasta que todo fermenta.»

EL EVANGELIO NO ES UN SOMNÍFERO, ES PURA DINAMITA

El Reino de Dios avanza, y muchas veces a pesar de nosotros y de nuestras torpezas. Parece que la historia se repite. Vemos muy a menudo en la vida cotidiana de Jesús una lucha continua entre el legalismo, el cumplimiento de la ley a toda costa y la vida nueva que Él “se empeña” en transmitir. Pero, ¿Cómo van a ser equiparables la salvación, la alegría que nace del encuentro con la vida nueva del evangelio, nuestra realidad de personas salvadas, “sanadas” del egoísmo y de todo lo q nos oprime, con el mero cumplimiento de unas normas que probablemente o no entendemos, o han quedado obsoletas, o lo que es peor, nos atan y deforman la vida cristiana?
¿Cuándo entenderemos que todo es mucho más simple y que Dios Padre no necesita ni nuestras prácticas, ni nuestras promesas, ni “nuestros sábados”?
¿Qué está permitido en sábado, hacer el bien o el mal? Pues eso, Hagamos el bien, en la simplicidad de cada día y a todos los que nos piden que les echemos una mano y así seremos realmente seguidores de Jesús y de su Reino. Nada más…¡y nada menos!

domingo, 23 de octubre de 2011

Lunes, 24 de octubre de 2011. Lucas 13,10-17.

Evangelio

Un sábado, Jesús enseñaba en una sinagoga.
Había allí una mujer poseída de un espíritu, que la tenía enferma desde hacía dieciocho años. Estaba completamente encorvada y no podía enderezarse de ninguna manera.
Jesús, al verla, la llamó y le dijo: "Mujer, estás curada de tu enfermedad",
y le impuso las manos. Ella se enderezó en seguida y glorificaba a Dios.
Pero el jefe de la sinagoga, indignado porque Jesús había curado en sábado, dijo a la multitud: "Los días de trabajo son seis; vengan durante esos días para hacerse curar, y no el sábado".
El Señor le respondió: "¡Hipócritas! Cualquiera de ustedes, aunque sea sábado, ¿no desata del pesebre a su buey o a su asno para llevarlo a beber?
Y esta hija de Abraham, a la que Satanás tuvo aprisionada durante dieciocho años, ¿no podía ser librada de sus cadenas el día sábado?".
Al oír estas palabras, todos sus adversarios se llenaron de confusión, pero la multitud se alegraba de las maravillas que él hacía.

EL EVANGELIO NO ES UN SOMNÍFERO, ES PURA DINAMITA:


Llama mucho la atención en este evangelio, como en muchos otros, que siempre hay personas que se erigen en jueces de los demás, incluso en jueces del mismo Dios. Parece que, como en este caso, hay que darle órdenes al pobre Jesús, porque anda un poco despistado y no sabe a quién curar, ni cuándo hacerlo...
"¡Hipócritas!" les llama Jesús. Pues tengamos cuidado, porque nosotros también nos erigimos en jueces del mismo Dios y le decimos a quién tiene que amar, a quién tiene que curar y quiénes deben ser sus preferidos. No puedo no dejar de hablar de los comentarios que hubo hace dos semanas. Sentí con todo el corazón que hubiera personas que se sintieran juzgadas o excluidas por su opción de vida. Se hablaba de observación de normas como algo opuesto al amor. Se habló hasta de pertenencia a la Iglesia y de otras pertenencias...
¡Sólo nos faltaba! Jesús amaba a todos. A todos. Pero, tenía un amor preferencial por los pobres, los excluidos, etc. Y hoy, ahora, en nuestro mundo. ¿Somos nosotros los que le tenemos que decir a quién tiene que amar? ¡Tengamos cuidado! El evangelio, el mensaje de Jesús, no excluye a nadie. Y a nosotros nos pide un amor como el suyo. No somos jueces. Y si queremos ser seguidores de Jesús, tendremos que tener un corazón grande como el suyo.
Somos anunciadores de la buena nueva. El evangelio es anuncio, no solo denuncia.
¡Buena semana!