viernes, 3 de febrero de 2012

Marcos 6: 30 - 34. Sábado 4 de febrero


EVANGELIO:
Los apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y lo que habían enseñado.

El, entonces, les dice: «Venid también vosotros aparte, a un lugar solitario, para descansar un poco.» Pues los que iban y venían eran muchos, y no les quedaba tiempo ni para comer.

Y se fueron en la barca, aparte, a un lugar solitario.

Pero les vieron marcharse y muchos cayeron en cuenta; y fueron allá corriendo, a pie, de todas las ciudades y llegaron antes que ellos.

Y al desembarcar, vio mucha gente, sintió compasión de ellos, pues estaban como ovejas que no tienen pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas.


EL EVANGELIO NO ES UN SOMNIFERO, ES PURA DINAMITA:

Érase una vez un zapatero remendón, llamado Martín. Vivía solo, era piadoso, leía todas las noches la Biblia. Una noche soñó que se le aparecía Cristo y le decía: "Martín, mañana voy a venir a visitarte. Asómate por la ventana para abrirme cuando venga". Aunque se trataba de un sueño, Martín se impresionó. Por si fuera verdad, a la mañana siguiente, desde primera hora, estuvo pendiente, mirando a través de la ventana.
Muy temprano vio un barrendero que estaba quitando la nieve de las entradas de las casas. Le llamó y le ofreció una taza de té caliente.
Al mediodía, todavía el frío era intenso. Vio pasar a una mujer con un niño en brazos llorando de frío. Les llamó y les dio la sopa bien caliente que tenía preparada para él.
Atardecía el día de invierno; Martín seguía mirando por la ventana. Y vio una vendedora ambulante a la que un muchacho le había robado una manzana. En aquel momento la mujer había agarrado al muchacho. Martín salió corriendo, convenció a la mujer para que lo perdonara y al muchacho le reprendió de tal modo que pidió perdón a la mujer y se puso a vender con ella.
Se hizo de noche. Martín cerró su casa y volvió de nuevo a la lectura del Evangelio. Mientras leía oyó una voz que le llamaba: "¡Martín, Martín!". Levantó asustado la cabeza y vio al barrendero de la mañana que le sonreía y se iba. Volvió a la lectura, y otra vez oyó que le llamaban: "¡Martín, Martín!". Y vio a la mujer con el niño en brazos, que le sonreían. Y más tarde vio a la verdulera y al ladronzuelo, que le sonreían. En el silencio de la noche Martín escucho la voz que le decía: “¿Martín, no me reconoces?” Y Martín se echó a llorar.


¿Qué hemos hecho cuando nos hemos encontrado con alguien que nos necesitaba? ¿Cómo hemos reaccionado ante los problemas y sufrimientos de personas concretas que hemos ido encontrando en nuestro camino? Lo decisivo en la vida no es lo que decimos o pensamos, lo que creemos o escribimos. No bastan tampoco los sentimientos hermosos, la compasión "meona" o las protestas estériles. Lo importante es ayudar a quien nos necesita. Necesitamos gente capaz de entregarse con pasión por la justicia y la libertad de otros, necesitamos personas llenas de entusiasmo que den esperanza entre tanto desaliento. Un día se nos abrirán los ojos y descubriremos con sorpresa que el amor es la única verdad y que Dios reina allí donde hay hombres y mujeres capaces de amar y preocuparse por los demás. Esto son los que necesitamos, el mundo ya tiene demasiados mediocres:


"Si la vida pone a cada uno en su lugar, en la zona de gilipollas van a tener que poner gradas supletorias"

                        P´alante fusquillas.

jueves, 2 de febrero de 2012

Marcos 6: 14 - 29.3 de febrero.


EVANGELIO:

Se enteró el rey Herodes, pues su nombre se había hecho célebre. Algunos decían: «Juan el Bautista ha resucitado de entre los muertos y por eso actúan en él fuerzas milagrosas.»

Otros decían: «Es Elías»; otros: «Es un profeta como los demás profetas.»

Al enterarse Herodes, dijo: «Aquel Juan, a quien yo decapité, ése ha resucitado.»

Es que Herodes era el que había enviado a prender a Juan y le había encadenado en la cárcel por causa de Herodías, la mujer de su hermano Filipo, con quien Herodes se había casado.

Porque Juan decía a Herodes: «No te está permitido tener la mujer de tu hermano.»

Herodías le aborrecía y quería matarle, pero no podía,

pues Herodes temía a Juan, sabiendo que era hombre justo y santo, y le protegía; y al oírle, quedaba muy perplejo, y le escuchaba con gusto.

Y llegó el día oportuno, cuando Herodes, en su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a los tribunos y a los principales de Galilea.

Entró la hija de la misma Herodías, danzó, y gustó mucho a Herodes y a los comensales. El rey, entonces, dijo a la muchacha: «Pídeme lo que quieras y te lo daré.»

Y le juró: «Te daré lo que me pidas, hasta la mitad de mi reino.»

Salió la muchacha y preguntó a su madre: «¿Qué voy a pedir?» Y ella le dijo: «La cabeza de Juan el Bautista.»

Entrando al punto apresuradamente adonde estaba el rey, le pidió: «Quiero que ahora mismo me des, en una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista.»

El rey se llenó de tristeza, pero no quiso desairarla a causa del juramento y de los comensales.

Y al instante mandó el rey a uno de su guardia, con orden de traerle la cabeza de Juan. Se fue y le decapitó en la cárcel

y trajo su cabeza en una bandeja, y se la dio a la muchacha, y la muchacha se la dio a su madre.

Al enterarse sus discípulos, vinieron a recoger el cadáver y le dieron sepultura.


EL EVANGELIO NO ES UN SOMNIFERO, ES PURA DINAMITA:

Dos cosas me llaman la atención: que grande es este Juan Bautista y cómo debería bailar la hija de Herodías… puf.
Me pregunto que pasaría si hoy Juan Bautista viniera a patear nuestras calles,  si entrara en el metro de Madrid, y viera los carteles que ha puesto esperancita  con la botella medio vacía, de que es el más barato de Europa. Si viniera a nuestras celebraciones y viera en lo que hemos convertido la eucaristía, si le invitáramos a cenar en nuestras casa y le contáramos que somos seguidores de Cristo, o si le dijéramos que  los valores del Evangelio son nuestro norte y nuestra luz. Yo creo que pediría otra vez que le cortaran la cabeza.
            Nuestra misión es la misma que la del Bautista: testificar con nuestra vida. Deberíamos indicar con nuestra vida la presencia de Cristo. No somos los protagonistas de nada… somos mensajeros.
La austeridad de Juan en el desierto, debería hacernos reflexionar de cuantas cosas tenemos y no necesitamos.  Su honestidad hasta la muerte debería llevarnos a pensar en nuestra cobardía y amodorramiento…. Un consejo; de perder la cabeza por alguien, perderla por el Evangelio, como hizo el Bautista, un tío cojonudo hasta la bandeja de plata. P´alante

miércoles, 1 de febrero de 2012

Lucas 2: 22 - 40. 2 de febrero. fiesta de la luz

Evangelio:

Cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor, como está escrito en la Ley del Señor: Todo varón primogénito será consagrado al Señor y para ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o dos pichones , conforme a lo que se dice en la Ley del Señor. Y he aquí que había en Jerusalén un hombre llamado Simeón; este hombre era justo y piadoso, y esperaba la consolación de Israel; y estaba en él el Espíritu Santo. Le había sido revelado por el Espíritu Santo que no vería la muerte antes de haber visto al Cristo del Señor. Movido por el Espíritu, vino al Templo; y cuando los padres introdujeron al niño Jesús, para cumplir lo que la Ley prescribía sobre él, le tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo:«Ahora, Señor, puedes, según tu palabra, dejar que tu siervo se vaya en paz; porque han visto mis ojos tu salvación, la que has preparado a la vista de todos los pueblos, luz para iluminar a los gentiles y gloria de tu pueblo Israel.»Su padre y su madre estaban admirados de lo que se decía de él. Simeón les bendijo y dijo a María, su madre: «Este está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y para ser señal de contradicción -¡y a ti misma una espada te atravesará el alma! - a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones.»Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, de edad avanzada; después de casarse había vivido siete años con su marido, y permaneció viuda hasta los ochenta y cuatro años; no se apartaba del Templo, sirviendo a Dios noche y día en ayunos y oraciones. Como se presentase en aquella misma hora, alababa a Dios y hablaba del niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén. Así que cumplieron todas las cosas según la Ley del Señor, volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño crecía y se fortalecía, llenándose de sabiduría; y la gracia de Dios estaba sobre él.
EL EVANGELIO NO ES UN SOMNIFERO, ES PURA DINAMITA:

            Fusquillas; a este evangelio se le conoce como la presentación en el templo ( fiesta de la luz) . Algo tradicional, pero que nos da luz a nosotros.  No se trata de permanecer en el templo sino de dar luz en la vida, en el día a día. Una religión de misa y comunión de obligado cumplimiento ( cumplo y miento) los domingos pero de semanas injustas, eso no tiene nada que ver con el Dios de Jesús. Mucho rezo , oración, sagrarios, golpes en el pecho, pero con un corazón hipócrita, no es ni parecido a lo que vivimos los cristianos.   Una Iglesia ( templo) que se instala en el mundo, que vive en el bienestar y que mueve comodidad y dinero, que entra en el juego político, nada tiene que ver con la comunidad de hermanos de cristo, unos dirigentes eclesiásticos preocupados de sus culos, perdón, de sus poltronas, y que olvida las injusticias no forman parte de la verdadera Iglesia de discípulos.
            Un niño, sencillo y cotidiano, la presentación de Jesús es como: Luz del mundo. La luz siempre vence a la oscuridad.
No se trata de ¿ cómo murió?, sino de cómo vivió, no se trata de cuánto ganó, sino de cuánto dio: está es la luz real que brilla y que mide el valor de los hombres; no se trata de si ¿ tuvo dinero?, sino de si tuvo corazón, de cómo represento el papel que le había dado Dios; si fue valiente para abrir escena con su vida o se quedó siempre en eterno espectador, se trata de si tuvo una palabra amable y una sonrisa sincera, se trata de si supo enjugar una lágrima, tender una mano, dar un beso, acompañar a un amigo, se trata no de ser héroe durante un minuto o un tiempo ( eso es fácil), sino de  llevar a cabo el heroísmo de todos los días, y llenar de color y amor a una vida muchas veces gris y casi siempre monótona. No importa cuál fue su templo, su Iglesia, lo que importa es si ayudó a los necesitados, no importa los elogios que, al morir, te haga la prensa, sino cuantos lloraron la partida y cuantos se alegraron de haberte conocido.
            No dejemos apagar la luz. P´alante

martes, 31 de enero de 2012

Marcos 6: 1 - 6. 1 de febrero


EVANGELIO:

Salió de allí y vino a su patria, y sus discípulos le siguen.

Cuando llegó el sábado se puso a enseñar en la sinagoga. La multitud, al oírle, quedaba maravillada, y decía: «¿De dónde le viene esto? y ¿qué sabiduría es ésta que le ha sido dada? ¿Y esos milagros hechos por sus manos?

¿No es éste el carpintero, el hijo de María y hermano de Santiago, Joset, Judas y Simón? ¿Y no están sus hermanas aquí entre nosotros?» Y se escandalizaban a causa de él.

Jesús les dijo: «Un profeta sólo en su patria, entre sus parientes y en su casa carece de prestigio.»

Y no podía hacer allí ningún milagro, a excepción de unos pocos enfermos a quienes curó imponiéndoles las manos.

Y se maravilló de su falta de fe. Y recorría los pueblos del contorno enseñando.


EL EVANGELIO NO ES UN SOMNIFERO, ES PURA DINAMITA:

He tenido que estudiar en teología sobre Jesús  de Nazareth términos del nivel: consustancial, Ungido, Mesías, Doctor, rey de reyes, incorruptible, dos naturalezas, hipóstais, filación divina, templo del verbo, composición hipostática, dos operaciones y dos voluntades, obra redentora meritoria.,… y no se cuántas más gilipolleces. Los teólogos y los concilios se han esmerado en complicar tanto todo que parecen hasta listos… cuánta doctrina y que poca vida para definir al hijo del carpintero. Jesús se da cuenta que en su pueblo nadie le espera. Hoy podría pasarnos algo parecido; tan atados a nuestras ideas, a nuestras teorías y proyectos, a nuestros cultos, sermones, concilios, encíclicas, cartas pastorales, celebraciones y peregrinaciones…. Que ya no esperamos nada de Dios.
El Mesías poderoso que se esperaba es un carpintero, el salvador de noble cuna, es humilde, el jefe de mano firme y ejército invencible es  sencillo y pacífico.  Cómo puede hablar Dios a través de un obrero humilde, sin cultura, hijo  de María y de José… nada distinguido en la sociedad.
       
        Jesús tiene un mensaje incómodo, no es como el de los escribas. El parte del compromiso en su mensaje. P´alante

lunes, 30 de enero de 2012

Marcos 5: 21 - 43. Martes 31 de enero.


EVANGELIO:
Jesús pasó de nuevo en la barca a la otra orilla y se aglomeró junto a él mucha gente; él estaba a la orilla del mar.

Llega uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo, y al verle, cae a sus pies,

y le suplica con insistencia diciendo: «Mi hija está a punto de morir; ven, impón tus manos sobre ella, para que se salve y viva.»

Y se fue con él. Le seguía un gran gentío que le oprimía.

Entonces, una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años,

y que había sufrido mucho con muchos médicos y había gastado todos sus bienes sin provecho alguno, antes bien, yendo a peor,

habiendo oído lo que se decía de Jesús, se acercó por detrás entre la gente y tocó su manto.

Pues decía: «Si logro tocar aunque sólo sea sus vestidos, me salvaré.»

Inmediatamente se le secó la fuente de sangre y sintió en su cuerpo que quedaba sana del mal.

Al instante, Jesús, dándose cuenta de la fuerza que había salido de él, se volvió entre la gente y decía: «¿Quién me ha tocado los vestidos?»

Sus discípulos le contestaron: «Estás viendo que la gente te oprime y preguntas: "¿Quién me ha tocado?"»

Pero él miraba a su alrededor para descubrir a la que lo había hecho.

Entonces, la mujer, viendo lo que le había sucedido, se acercó atemorizada y temblorosa, se postró ante él y le contó toda la verdad.

El le dijo: «Hija, tu fe te ha salvado; vete en paz y queda curada de tu enfermedad.»

Mientras estaba hablando llegan de la casa del jefe de la sinagoga unos diciendo: «Tu hija ha muerto; ¿a qué molestar ya al Maestro?»

Jesús que oyó lo que habían dicho, dice al jefe de la sinagoga: «No temas; solamente ten fe.»

Y no permitió que nadie le acompañara, a no ser Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago.

Llegan a la casa del jefe de la sinagoga y observa el alboroto, unos que lloraban y otros que daban grandes alaridos.

Entra y les dice: «¿Por qué alborotáis y lloráis? La niña no ha muerto; está dormida.»

Y se burlaban de él. Pero él después de echar fuera a todos, toma consigo al padre de la niña, a la madre y a los suyos, y entra donde estaba la niña.

Y tomando la mano de la niña, le dice: « Talitá kum », que quiere decir: «Muchacha, a ti te digo, levántate.»

La muchacha se levantó al instante y se puso a andar, pues tenía doce años. Quedaron fuera de sí, llenos de estupor.

Y les insistió mucho en que nadie lo supiera; y les dijo que le dieran a ella de comer.


EL EVANGELIO NO ES UN SOMNIFERO, ES PURA DINAMITA:


Si tuviéramos la fe de esa mujer, que en la multitud se atrevió a tocar el manto de Jesús. Qué fe mostró para que inmediatamente Jesús sintiera entre la multitud que le oprime alguien especial, distinto…
“lo toco”: el mundo grita que quiere ser libre. No es políticamente correcto el contacto directo con el dolor y la miseria. Las vemos en televisión y nos estremecemos, pero ¿ para qué?. La miseria no se retrata, se comparte. Si no nos duele el dolor del hermano, no presumamos del título de cristianos, si nos amurallamos detrás de las cifras y las estadísticas, no escuchemos el evangelio, sabemos calcular cuantos niños mueren de hambre cada minuto y a la vez necesitamos aprender a hipnotizar nuestras conciencias y corazones…. Que coño estamos haciendo llamándonos cristianos. Hay que ser valiente para acariciar al enfermo y estar a su lado, lo demás es palabrería de sermón y colchón de conciencias baratas.
La fusca no puede caer en el error de cuadricular la Fe y la Esperanza. Hay quienes ( por ser políticos y no auténticos) son elegidos para dar Pregones de Semana Santa y luego reprochados por no ser políticamente correctos, ¡que pena! El Evangelio no se manipula al antojo de unos pocos, eso es escamotear farisaica y piadosamente la palabra, pero la Palabra siempre está del lado de la Verdad y pone  a cada uno en su sitio.
Dios nos invita a levantarnos y levantar al que está a nuestro lado. No es la fe de recitar el credo o de saber muchas cosas sobre Dios. La fe que pide Jesús: es la que une fe y vida, se compromete por la vida y a nadie da por perdido o por muerto. Nos sombran teologías, sermones, pregones de semana santa y tratados doctrinales y nos hacen falta testimonios vivos que nos hagan levantar de nuestras modorras…. P´alante

domingo, 29 de enero de 2012

Marcos 5: 1 - 20. LUNES 30

EVANGELIO

Y llegaron al otro lado del mar, a la región de los gerasenos. Apenas saltó de la barca, vino a su encuentro, de entre los sepulcros, un hombre con espíritu inmundo que moraba en los sepulcros y a quien nadie podía ya tenerle atado ni siquiera con cadenas, pues muchas veces le habían atado con grillos y cadenas, pero él había roto las cadenas y destrozado los grillos, y nadie podía dominarle. Y siempre, noche y día, andaba entre los sepulcros y por los montes, dando gritos e hiriéndose con piedras. Al ver de lejos a Jesús, corrió y se postró ante él y gritó con gran voz: «¿Qué tengo yo contigo, Jesús, Hijo de Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que no me atormentes.»Es que él le había dicho: «Espíritu inmundo, sal de este hombre.»Y le preguntó: «¿Cuál es tu nombre?» Le contesta: «Mi nombre es Legión, porque somos muchos.»Y le suplicaba con insistencia que no los echara fuera de la región. Había allí una gran piara de puercos que pacían al pie del monte; y le suplicaron: «Envíanos a los puercos para que entremos en ellos.»Y se lo permitió. Entonces los espíritus inmundos salieron y entraron en los puercos, y la piara - unos 2.0000 se arrojó al mar de lo alto del precipicio y se fueron ahogando en el mar. Los porqueros huyeron y lo contaron por la ciudad y por las aldeas; y salió la gente a ver qué era lo que había ocurrido. Llegan donde Jesús y ven al endemoniado, al que había tenido la Legión, sentado, vestido y en su sano juicio, y se llenaron de temor. Los que lo habían visto les contaron lo ocurrido al endemoniado y lo de los puercos. Entonces comenzaron a rogarle que se alejara de su término. Y al subir a la barca, el que había estado endemoniado le pedía estar con él. Pero no se lo concedió, sino que le dijo: «Vete a tu casa, donde los tuyos, y cuéntales lo que el Señor ha hecho contigo y que ha tenido compasión de ti.»El se fue y empezó a proclamar por la Decápolis todo lo que Jesús había hecho con él, y todos quedaban maravillados.

EL EVANGELIO NO ES UN SOMNIFERO, ES PURA DINAMITA:

                                                                                         
Hoy sería un caso claro de epilepsia ( nada preocupante). Parece que los alaridos del enfermo asustaron a una de las piaras de cerdos ( algo común), y los porqueros exigian que se les pagara lo  perdido. Parece sencillo de explicar, y un relato bastante real.  Pero el relato del Evangelio es una clara llamada, de libertad para un pueblo que sufre la más cruel de las opresiones.LIBERTAD.
El demonio: de nombre Legión. Probablemente se refiera a la legión romana ( crueles, despiadados, injustos, ...) que estaba vigilando aquel territorio e imponían su poder con fuerza y violencia.  El imperio opresor, por el cual se haría cualquier cosa con tal de echarles del país y en el que muchos tenían puesta la esperanza en Jesús de Nazareth para dicha misión. De hecho, en su estandarte llevaban un jabalí, o sea que los cerdos de los que se hablan, serían ellos. Allí en esa región de las 10 ciudades ( Decápolis), ocurrió que Jesús llegó allí para dar libertad al pueblo, para liberar de la opresión… Jesús no deja el mundo como está: coge de la mano, toca, sana... no hace grandes signos, nosotros también podemos hacerlo. La gente seguía a Jesús porque despierta esperanzas. La vida se gana entregándola al servicio de los más cercanos y necesitados.
            La fe en Jesús no consiste en creer algo, sino en creer en alguien. No es aceptar un conjunto extraño de doctrinas, ideologías, dogmas, o teologías sino de encontrarnos con alguien vivo... Creer es otra cosa, es amar. La fusca brinda por la libertad de todos. P´alante

sábado, 28 de enero de 2012

Sábado 28 de enero. Mc 4,35-41

 
EVANGELIO:
Este día, al atardecer, les dice: «Pasemos a la otra orilla.»
Despiden a la gente y le llevan en la barca, como estaba; e iban otras barcas con él.
En esto, se levantó una fuerte borrasca y las olas irrumpían en la barca, de suerte que ya se anegaba la barca.
El estaba en popa, durmiendo sobre un cabezal. Le despiertan y le dicen: «Maestro, ¿no te importa que perezcamos?»
El, habiéndose despertado, increpó al viento y dijo al mar: «¡Calla, enmudece!» El viento se calmó y sobrevino una gran bonanza.
Y les dijo: «¿Por qué estáis con tanto miedo? ¿Cómo no tenéis fe?»
Ellos se llenaron de gran temor y se decían unos a otros: «Pues ¿quién es éste que hasta el viento y el mar le obedecen?»

EL EVANGELIO NO ES UN SOMNIFERO, ES PURA DINAMITA:

Sin miedo, por favor, sin miedo. El problema no está en fallar en el seguimiento, el problema real es negarse a arriesgar, a cambiar o a caminar. La hipocresía y la injusticia no entran en la barca de Jesús.
Hay entre nosotros quien lleva el peso y hay quien lo distribuye. Hay quien rema y quien es mero espectador. Hay quien tiene los brazos cruzados y quien los tienen en cruz, hay quien ordena y quien obedece sin rechistar.
Cuando pasamos a la otra orilla de manos de Jesús, se hace sin miedo, con libertad y buscando la justicia para todos. Es hora de montarnos en la barca y de calmar tantas tempestades que agobian a nuestro mundo. Es nuestro turno. Siempre.